En el programa "La Última Rosca" de RadioUp, tuvimos la oportunidad de conversar con Verónica Flores, madre de mellizas con discapacidad, quien nos compartió su ardua batalla contra la obra social de Camioneros por el incumplimiento de una sentencia judicial. Su caso, que ha captado la atención pública, resalta la importancia del interés superior del niño frente a los argumentos económicos.
Verónica relató cómo la Cámara Federal de Posadas falló a su favor en mayo, obligando a la obra social a cubrir el 100% de la asistencia para sus hijas. Esta sentencia fue confirmada en junio. Sin embargo, a pesar de la claridad del dictamen, la obra social ha persistido en su incumplimiento.
Verónica expresó su frustración: "Sí, evidentemente la cámara falló a nuestro favor. la primera sentencia fue en el mes de mayo, confirmada la sentencia el mes de junio, que fue cuando salió por los medios. Pasó todo el mes de julio, no recibimos noticia de camioneros".
Ante la falta de respuesta, Verónica y su abogada presentaron una denuncia por incumplimiento ante el juzgado federal. Esta acción llevó a la activación de multas, la intervención de la Superintendencia de Salud y la fiscalía penal, aplicando los artículos 106 y 239 del Código Penal, este último por desobediencia de una manda judicial.

La obra social intentó ofrecer un dinero que no cubría lo necesario, ya que la sentencia exigía una cuidadora por cada niña, 12 horas por día de lunes a sábado. Verónica rechazó esta propuesta.
Posteriormente, le pidieron que contratara a las cuidadoras como monotributistas. Sin embargo, el contrato ofrecido era deficiente: "Y le iban a hacer firmar un contrato donde ni siquiera decía el monto, el horario ni los días que tenían que asumir la responsabilidad". Además, el contrato se vencía en tres meses, a pesar de que la discapacidad de sus hijas requiere cobertura anual. Verónica, con razón, se negó a aceptar estas condiciones.

La obra social apeló la multa, no la sentencia, lo que generó más demoras. La Cámara Federal les otorgó 15 días hábiles adicionales para cumplir, plazo que venció sin que se comunicaran con Verónica.
Verónica compartió la difícil historia de sus hijas, quienes nacieron prematuras a las 26 semanas. Una de ellas salió del hospital con internación domiciliaria, requiriendo oxígeno, traqueotomía y sonda nasogástrica. A pesar de esto, Camioneros jamás le proporcionó la enfermera necesaria.
Verónica inició la demanda este año, ya que las niñas están por cumplir 7 años. Ella es el único sostén de sus hijas y de su hija mayor de 17 años. Su relación con la obra social de Camioneros data de 2010, pero en 2019 tuvo que dejarla y el padre de las niñas renunció, dejándolas sin cobertura. Este es su segundo amparo contra ellos, ya que el año pasado tuvo que luchar para que la aceptaran como monotributista.
La obra social argumenta que lo que Verónica exige no está dentro del Plan Médico Obligatorio (PMO) y que sus demandas dejarían sin cobertura a otras personas con discapacidad. Verónica siente que la han "castigado" por alzar la voz: "De igual manera, a mí siempre como que me castigaron porque siempre se lo tomaron en forma personal hacia mi persona desde que yo empecé a alzar la voz”. Ella cree que la obra social teme que, si le dan a ella, tendrán que dar a todos.
Hasta la fecha, la obra social de Camioneros no ha cumplido con las prestaciones, y Verónica sigue esperando una solución, sintiéndose perjudicada junto a sus hijas. Su caso es un claro ejemplo de la necesidad de que las sentencias judiciales se cumplan y que los derechos de las personas con discapacidad sean garantizados.
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