El futbolista de la selección de Paraguay, Miguel Almirón, fue expulsado este sábado durante el encuentro ante Turquía, disputado en la madrugada, luego de que el árbitro aplicara una normativa disciplinaria asociada a una reciente interpretación de la FIFA, surgida tras un conflicto previo entre Gianluca Prestianni y Vinícius Júnior. La sanción se produjo en el cierre del primer tiempo, cuando el mediocampista fue castigado por taparse la boca al discutir con un rival, acción considerada infracción bajo este nuevo criterio reglamentario.
La jugada ocurrió a los 48 minutos del primer tiempo, momento en el que el árbitro mostró la tarjeta roja directa a Almirón por una conducta que, según la interpretación actual, impide la lectura del diálogo entre jugadores y puede encubrir expresiones discriminatorias o insultos durante el juego.

La normativa en cuestión comenzó a discutirse a partir del escándalo protagonizado en Europa por el argentino Gianluca Prestianni en un cruce con el brasileño Vinícius Júnior, episodio en el que se interpretaron gestos y acusaciones de contenido racista durante una discusión en cancha. A raíz de ese caso, la UEFA aplicó una sanción de seis partidos al futbolista argentino por conducta discriminatoria, mientras que la FIFA impulsó una actualización disciplinaria que derivó en la denominada informalmente “Ley Prestianni”, que habilita sanciones severas ante gestos de encubrimiento del diálogo entre jugadores.
En ese contexto, la expulsión de Almirón se transformó en uno de los primeros casos de aplicación directa de este criterio en un partido internacional, generando sorpresa tanto en el campo de juego como en el entorno del encuentro.
Pese a jugar gran parte del segundo tiempo con un hombre menos, Paraguay logró sostener la ventaja y cerró una victoria clave frente a Turquía, resultado que le permitió asegurarse, al menos, el tercer puesto del Grupo D y mantenerse con buenas posibilidades de clasificación a los dieciseisavos de final del torneo.



//



