La Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina emitió un comunicado en el que manifestó su preocupación por la situación de las personas con discapacidad en el país. Bajo el título "Las personas con discapacidad no pueden esperar", los obispos señalaron que el acceso a servicios esenciales como salud, educación y rehabilitación “se ha vuelto incierto y limitado”, y advirtieron sobre el desamparo que enfrentan miles de familias.
“Cuando un miembro sufre, todo el cuerpo sufre con él” (1 Cor 12,26), recordaron al inicio del mensaje. En ese sentido, expresaron que como Iglesia sienten el deber de acercarse a los dolores e inquietudes de quienes atraviesan esta situación: “esta realidad no es una cifra estadística: tiene nombres, rostros, historias; son niños, jóvenes y adultos que ven cercenadas sus posibilidades de desarrollo, participación e inclusión plena”, expresaron.

Los obispos hicieron un fuerte llamado al Gobierno Nacional para que asigne recursos adecuados y suficientes al área de discapacidad, al considerar que se trata de “un deber ético, una exigencia de justicia y un acto de humanidad”. A la vez, lamentaron el “desconocimiento y desinterés” por parte de muchos sectores hacia esta problemática, y reclamaron evitar discursos que agravan la exclusión.
“Frente al dolor y la angustia de tantos hermanos concretos deberían evitarse actitudes y expresiones que lastiman, esos lenguajes despreciativos, por momentos no exentos de crueldad, que atentan contra la unidad que tanto necesitamos como pueblo”, afirmaron los firmantes del texto.
El comunicado fue suscripto por Monseñor Marcelo Colombo (presidente de la CEA), el cardenal Ángel Rossi SJ, Monseñor César Fernández y Monseñor Raúl Pizarro, quienes se pusieron a disposición para colaborar en todo lo que sea útil desde su lugar de servicio.
Finalmente, encomendaron a la Virgen de Luján el compromiso de la sociedad y del Estado para salir al encuentro de los que más sufren.



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