Su directora, Liliana Tredici, detalló en diálogo con Radio Up la crítica situación que atraviesa la institución: “El ministro nos dijo que no hay edificio, que no esperemos absolutamente nada porque no hay presupuesto”.
https://soundcloud.com/radioup-671297760/liliana-trediciDesde 2012, las clases del CEP 26 se dictan en una capilla del barrio, un espacio reducido e inadecuado para la educación de más de 100 estudiantes. “Estamos incómodos, no hay espacio, son muy reducidos, tenemos muchísimas carencias, muchísimas necesidades”, señaló Tredici. Entre los problemas más urgentes, mencionó que “los baños están rotos, las mochilas están rotas, las canillas también, hay problemas con el tanque de agua, problemas de electricidad”, y remarcó que “económicamente no podemos cubrir y además no debemos cubrir porque no nos corresponde”.
A comienzos de este ciclo lectivo, desde la escuela se solicitó la provisión de 60 sillas y 30 mesas. “Nos dieron la mitad”, contó la directora. “Seguimos con los chicos sentados en los bancos sin respaldo en la capilla, los profesores toda la mañana de pie. No hay mesas, no hay sillas, no alcanza”. La promesa de completar el envío en las primeras semanas de clase nunca se cumplió. “Ya estamos finalizando mayo y no hemos tenido ningún llamado como para darnos el mobiliario que nos falta”.

La falta de recursos es tal que incluso las soluciones que aporta el Estado resultan irrisorias. “El ministerio nos acercó cuatro ventiladores de pie que obviamente no cubren la necesidad de ventilación de los salones”, explicó. Además, relató una situación insólita: “Nos dieron una lata, un tacho de pintura de 20 litros para que nosotros pintemos. Pero invertir un sábado o quedarse después de la hora de clase tampoco corresponde. Un tacho de pintura no soluciona las necesidades completamente”.
A pesar de los reclamos históricos, la respuesta oficial sigue siendo el silencio. “No tenemos ni el plano todavía”, afirmó. El único avance concreto ha sido la obtención del título del terreno en 2023, después de años de lucha. “Un edificio no es para el profesor ni para el director. Es para el alumno, es para la sociedad”, dijo con firmeza.

Consultada sobre el trasfondo político de esta indiferencia, Tredici fue contundente: “Siempre creo que el CEP 26 es una escuela que no da propaganda para nada. Si pongo la escuela de innovación o de robótica, es propaganda para el gobierno, es mostrar una realidad que no es”. Y agregó: “Nosotros por ahí somos una escuela de barrio, una escuela pequeña, que no sirve para la causa del gobierno de decir que todo está bien”.
A modo de ejemplo, recordó una visita reciente de políticos en plena época electoral. “Cuando vieron la falta de mobiliario, resulta que casualmente iba a haber mesas y sillas para nosotros. Pero el ministerio les dijo que ya nos entregaron. Entonces esas mesas y sillas sí están, no nos dan porque no quieren. No le sirve para la propaganda”.
El cierre de la entrevista deja una sensación amarga. “Después de tantos años, uno ya no sabe ni por dónde viene el abandono de parte del Estado. Verdaderamente no significamos nada porque no se preocupan absolutamente por nada”.



//



