Durante su participación en el programa La Última Rosca emitido por Radio UP, el abogado y doctor en Derecho, Orlando Daniel Pulvirenti, brindó un análisis profundo sobre la libertad de expresión en Argentina y su carácter fundamental en el sistema democrático.
Libertad de prensa: derecho absoluto según la Constitución
“La Constitución Nacional ha sido absolutamente clara respecto a la libertad de expresión, es decir, la considera un valor fundante”, sostuvo Pulvirenti. Según explicó, esta visión tiene raíces en las ideas de Juan Bautista Alberdi y en la filosofía de John Stuart Mill, así como en la tradición de las revoluciones francesa y norteamericana, que reconocieron la libertad de expresión como un principio central de la vida democrática.
Pulvirenti señaló que el artículo 32 de la Constitución establece “la prohibición absoluta de lo que era la limitación de la libertad de imprenta, que en realidad hoy engloba todo tipo de manifestación que haga la libertad de expresión, manifestaciones culturales, periodísticas o de cualquier otra naturaleza en la cual el ser humano se expresa”.

El especialista subrayó que la protección de la libertad de expresión es tan fuerte que incluso “el Congreso no puede legislar sobre la materia” y que esta protección se extiende a todos los poderes del Estado, incluidos los jueces, quienes “no pueden censurar” ninguna manifestación.
Pulvirenti abordó la histórica tensión entre periodismo y poder: “el rol del periodista siempre ha sido buscar información y difundirla. Esto contraría usualmente el poder”. Explicó que esta relación de tensión es parte natural de cualquier sistema democrático y que la prensa actúa como un “cuarto poder”, esencial para articular la opinión pública y permitir que los ciudadanos “cotejen distintas verdades, distintas expresiones y elijan”.
Respecto a la crítica a los funcionarios públicos, el abogado destacó que “el gobernante tiene que aceptarlos. Es parte del juego democrático”. Agregó que “el estándar de protección para el político es mucho menor que cualquier otro ciudadano, sencillamente porque decidió ponerse en ese lugar”.
Pulvirenti también aclaró los límites de la libertad de expresión: solo ciertas restricciones, como las establecidas por tratados internacionales sobre discurso de odio o discriminación, pueden limitarla. “Salvo estas limitantes, el resto del discurso, y más cuando se trata de cuestiones que hacen a la crítica a quien está gobernando, tienen que ser libremente realizados”, enfatizó.

El especialista recordó que la prensa cumple un rol clave para que los ciudadanos puedan ejercer sus derechos democráticos. “El servidor público tiene una función de responder al votante. Para poder votar, el ciudadano tiene que estar informado y la articulación de esa información la hacen los medios de comunicación”, indicó Pulvirenti, reforzando la idea de que la libertad de prensa es esencial para la salud de la democracia.
Finalmente, el Dr. Pulvirenti concluyó que la libertad de expresión no solo es un derecho, sino un pilar fundamental del sistema democrático argentino que debe ser respetado por todos los poderes del Estado. “La Constitución establece reglas claras: la libertad de expresión es un valor esencial y nadie puede censurarla. Esto es fundamental para el debate público y para garantizar que la ciudadanía pueda ejercer sus derechos plenamente”, afirmó.



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