Diego Dimitroff y Fernando Villarejo, directivos de la Clínica Olivos, prestarán declaración este martes 29 de abril en el juicio que investiga las responsabilidades en el fallecimiento del astro argentino. Ambos habían recomendado continuar el tratamiento en un centro de salud.
Este martes, dos médicos de la Clínica Olivos declararán en el juicio oral y público que se lleva adelante por la muerte de Diego Armando Maradona. Se trata de Diego Dimitroff, director del sanatorio, y Fernando Villarejo, jefe de la Unidad de Terapia Intensiva, quienes habían desaconsejado la internación domiciliaria del ex futbolista tras la cirugía por un hematoma subdural.
Según fuentes judiciales, los testimonios serán de carácter técnico y estarán centrados en la recomendación médica que nunca se cumplió: ambos profesionales insistieron en que Maradona debía permanecer internado en un centro de salud, pero finalmente fue trasladado a una vivienda en el barrio San Andrés de Benavídez, donde falleció el 25 de noviembre de 2020.

El juicio, que se lleva adelante en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°3 de San Isidro, tiene como imputados al neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Omar Almirón, su jefe Mariano Perroni, el médico clínico Pedro Pablo Di Spagna y la coordinadora de Swiss Medical, Nancy Edith Forlini. Todos están acusados de homicidio simple con dolo eventual, delito que prevé penas de hasta 25 años de prisión.
Además, la enfermera Dahiana Gisela Madrid será juzgada en un proceso aparte bajo la modalidad de jurado popular, previsto para la segunda mitad del año.
La investigación busca determinar si hubo negligencia médica por parte de los profesionales a cargo del cuidado del ídolo argentino o si su muerte fue consecuencia de causas naturales. Las declaraciones de Dimitroff y Villarejo podrían resultar claves para entender el contexto médico que rodeó las últimas semanas de vida de Maradona.



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