Japón venció por 4-0 a Túnez este sábado en el Estadio Monterrey, por la segunda fecha del Grupo E del Mundial, en el que fue el partido número 1000 en la historia de las Copas del Mundo. El equipo dirigido por Hajime Moriyasu fue ampliamente superior desde el inicio, construyó una goleada sin atenuantes y quedó prácticamente clasificado a los 16avos de final. En contrapartida, el conjunto africano sumó su segunda derrota consecutiva y se despidió anticipadamente del certamen.
La selección nipona golpeó rápidamente. Apenas a los 4 minutos, una elaborada jugada colectiva terminó con una definición de taco de Daichi Kamada, quien abrió el marcador tras una asistencia de Keito Nakamura. Lejos de conformarse, Japón mantuvo la presión y generó varias situaciones claras, encontrándose con las intervenciones del arquero Aymen Dahmen y de la defensa tunecina. Sin embargo, la insistencia tuvo premio nuevamente cuando Ayase Ueda sacó un potente remate desde fuera del área para establecer el 2-0 antes del descanso.

En el complemento, Túnez intentó reaccionar bajo la conducción del entrenador francés Hervé Renard, quien asumió recientemente tras la salida de Sabri Lamouchi, pero nunca logró inquietar a un rival que controló el desarrollo con autoridad. Japón siguió manejando los tiempos del partido y aprovechó los espacios para ampliar la diferencia.
El tercer tanto llegó a los 15 minutos del segundo tiempo, cuando Junya Ito definió con precisión tras quedar mano a mano con el arquero rival. Más tarde, Ueda volvió a aparecer en el área y, de cabeza, firmó su doblete personal para sellar el 4-0 definitivo, coronando una actuación colectiva de alto nivel.

Con este resultado, Japón quedó con un pie y medio en los 16avos de final y buscará confirmar su clasificación en la última jornada frente a Suecia. Para Túnez, en cambio, el Mundial terminó de la peor manera: dos derrotas en dos presentaciones y eliminación temprana.



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