Un pilar comunitario en el barrio posadeño Itaembé Guazú lanzó un llamado urgente para no interrumpir su labor. El merendero "La Cuevita Feliz", que funciona desde hace ocho años en Lapachos 12937, necesita ayuda para continuar asistiendo a las familias del sector, una noticia que revela la creciente presión sobre estos espacios solidarios.
Carina Pacheco, encargada del merendero, precisó a Radio UP la magnitud de su tarea diaria. "Se da más o menos aproximadamente a 100 niños, contando los padres también por supuesto", detalló Pacheco en diálogo con Radio UP, dando cuenta del alcance de una asistencia que va mucho más allá de una simple merienda.
La responsable del espacio precisó que, al igual que muchos, sienten el impacto del ajuste económico. Pacheco explicó que los recursos que reciben de la Municipalidad se redujeron, un cambio que tensiona aún más su ya ajustada logística semanal para alimentar a tantas personas.
"Antes me mandaban ocho cajas de leche, bueno ahora me manda seis, dos kilos de azúcar y seis harinas y cuatro levaduras y dos cositos de dulce así de batata de medio kilo y dos litros de aceite", enumeró Pacheco. Con esa provisión, que antes alcanzaba para dos meriendas, ahora debe arreglárselas para preparar solo una por semana.
La preocupación se intensifica al mirar hacia los próximos meses, tradicionalmente los más difíciles. "Ahora vienen los días duros", advirtió Pacheco, señalando que tras los gastos de las fiestas, en enero la demanda de las familias que acuden al merendero suele aumentar de manera considerable.
Frente a este panorama, el pedido de ayuda es amplio y concreto. "Lo que más se necesita en sí son todo lo que sea leche, harina", indicó la referente, aunque aclaró que la necesidad abarca desde alimentos y ropa hasta la campaña de útiles escolares que realiza cada año para el inicio de las clases. Las personas interesadas en ayudar al lugar pueden comunicarse al 3765087638.
Pacheco destacó que su función trascendió hace tiempo la de un simple comedor. Relató que el espacio se convirtió en un centro de asistencia multifacético, donde se gestiona desde la entrega de un pañal o un paracetamol para un niño con fiebre hasta el acompañamiento en diversas emergencias que surgen en la comunidad.
Más allá de la urgencia, el merendero ya piensa en proyectos para el año próximo. "Nuestro desafío es poder tener primero de todo nuestro techo", expresó Pacheco, revelando que existe una promesa para construir uno y así poder ampliar su labor con un nuevo objetivo comunitario.
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El gran proyecto para 2026 es la creación de un club de adultos mayores en el sector 7 del barrio 508 Viviendas. "Los abuelos no saben o no tienen un lugar donde poder hacer una actividad", explicó Carina Pacheco, subrayando su deseo de trabajar también para esa población que suele sentirse abandonada.



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