El empresario tealero Eduardo Goldfart, productor y exportador de té, dialogó con Radio Up sobre el panorama actual del sector y las perspectivas para el cierre del año. “En términos climáticos no muy bien, porque hemos pasado varios días fríos, especialmente las noches, y la producción viene muy lenta y en menor cantidad respecto a la cosecha pasada”, explicó.
Goldfart señaló además que este año, debido a las condiciones del mercado, no se aplicó fertilización, lo que anticipa una baja productividad en la primera cosecha. “Pinta una primera cosecha bastante flojita”, afirmó, al tiempo que advirtió que el pronóstico climático sigue siendo incierto, con nuevos descensos de temperatura previstos para los próximos días.

Un mercado internacional saturado y con fuerte presencia de Kenia
En cuanto a la demanda externa, el empresario describió un escenario de quietud: “La demanda para nuestro té sigue bastante tranquila. En estas semanas tendremos visitas de clientes del exterior, pero hay mucho stock en el mercado internacional”, indicó.
Goldfart destacó que la presencia del té de Kenia continúa siendo muy significativa, y recordó lo ocurrido en la convención de Charleston (Estados Unidos) en septiembre, cuando el gobierno keniano anunció que instalaría depósitos propios para vender directamente a los compradores internacionales. “Fue un intento claro de desplazar al té argentino del mercado”, señaló, agregando que esa situación motivó una respuesta inmediata del sector argentino, con gestiones y trabajo de lobby para sostener los vínculos con los clientes.
“Cuando hablamos de té argentino, hablamos de lo que se produce acá, en la región, y de un sector que está muy unido, trabajando para que la cadena sobreviva”, remarcó Goldfart, subrayando además que las economías regionales no han sido favorecidas en los últimos años por las políticas nacionales.

Costos, demoras y la necesidad de acuerdos
El exportador explicó que el sector atraviesa un momento de alta presión financiera, ya que los embarques hacia Estados Unidos comenzarían recién en febrero. “Son meses en los que la industria debe soportar altos costos, no solo financieros, sino también por el espacio para almacenar el té”, precisó.
En ese contexto, comentó que en los últimos dos años crecieron significativamente los depósitos industriales, una inversión forzada por las demoras en los embarques internacionales.
Goldfart también se refirió a los aranceles vigentes para la exportación hacia Estados Unidos, que actualmente se mantienen en el 10%. “Se habla de un posible acuerdo comercial entre ambos países para reducir tarifas en un grupo de 100 productos, pero hasta ahora no hay nada concreto”, lamentó Goldfart.
El empresario subrayó que Kenia también paga un 10%, pero que cuenta con ventajas competitivas difíciles de igualar, ya que el país africano subsidia la logística, los fertilizantes y mantiene costos laborales muy bajos, además de realizar una cosecha manual de alta calidad.

Expectativas y trabajo conjunto en Misiones
Pese a las dificultades, Goldfart se mostró optimista: “Vemos con buenos ojos algunos avances a nivel nacional, pero nunca hay que olvidar que los países crecen vendiendo más. Tenemos que exportar más para generar divisas”, sostuvo.
Destacó, además, que en Misiones el sector privado y el Estado provincial trabajan en conjunto para sostener la actividad: “Nos venimos defendiendo y colaborando, poniendo cada uno un poco de garra para subsistir y seguir adelante”.
Finalmente, expresó su deseo de que el clima acompañe en las próximas semanas y de que la cosecha pueda repuntar, para cerrar el año con una perspectiva más alentadora. “Actitud mental positiva tenemos, ganas tenemos, tanto los productores como los industriales. Así que a remarla y a cosechar”, concluyó.
La recaudación de impuestos cayó 3,5% en términos reales en octubre https://t.co/AXcfvlfAKf pic.twitter.com/m11SzhlgdX
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