Así lo aseguró Gina Anders, en comunicación telefónica con Radio Up 95.5. Nacida en Argentina pero con una vida construida en Alemania, dedicada al tango y la pintura, regresó a Misiones precisamente a su escuela donde estuvo hasta los 10 años.
Gina llegó a Misiones con un propósito claro: reencontrarse con sus raíces y dar un gesto de amor a la escuela que albergó su infancia. En su paso por la Escuela N° 467 ''Seifert Morás'' en Caraguatay, dejó una serie de donaciones destinadas a los alumnos: libros, alimentos no perecederos, entre otras cosas, como una forma de devolver a su comunidad parte de lo que ella recibió en su niñez.







''En Alemania hubo un remate de una de mis obras y con ese dinero tuve la idea de donar a la escuela donde me crie'', comentó Gina. Junto a su amiga misionera Teresa "Teté Morás, compartió momentos significativos con alumnos y docentes, dejando en ellos una huella de inspiración. Además confirmó que se encuentra trabajando con ''Teté'', para una exposición que se llevará adelante en noviembre en la ciudad de Posadas.
Anders tiene en mente su regreso para el próximo año a la tierra colorada, en un evento especial que la llena de entusiasmo: el centenario de la Escuela N° 467. En esta ocasión, planea volver para celebrar junto a la comunidad educativa un momento importantísimo del establecimiento que la vio crecer.
El viaje de Gina Anders es un testimonio del poder de las raíces y la identidad. Desde Alemania hasta Misiones, su historia demuestra que el arte, la memoria y la gratitud pueden cruzar fronteras: ''venir a Misiones es una vuelta al hogar, me siento muy bien''.








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