La inteligencia artificial comienza a ocupar un lugar cada vez más visible en la comunicación política y, de cara a los próximos procesos electorales, especialistas advierten que el uso de avatares digitales podría multiplicarse y convertirse en una nueva herramienta para generar opinión y transmitir mensajes políticos en redes sociales.
Uno de los casos que despertó atención es el de “Lucía Libertaria”, un avatar de apariencia humana que publica contenidos vinculados al oficialismo y que, según explicó la abogada y magíster en Derecho e Inteligencia Artificial de la Universidad de Salamanca, Carolina López Forastier, plantea nuevos interrogantes sobre la comunicación política, la responsabilidad y la regulación de estas tecnologías.
López Forastier se refirió al tema en diálogo con el programa Realidad Mixta, emitido por Radio Up, donde analizó el impacto que pueden tener estos recursos en las redes sociales y particularmente en el escenario electoral.

Un avatar que se presenta como una persona
Durante la entrevista, la especialista explicó que “Lucía Libertaria” aparece como una joven que comunica de manera directa y sencilla distintas acciones del Gobierno nacional: “Aparece este avatar que es Lucía Libertaria, que se presenta como una chica rubia”, señaló López Forastier, quien agregó que el personaje transmite mensajes “muy claro, muy sencillo, muy directo”.
Uno de los principales puntos de preocupación está relacionado con que quienes interactúan con el perfil pueden no identificar inmediatamente que se trata de una creación realizada mediante inteligencia artificial: “La gente hasta interactúa con Lucía sin saber que es un avatar”, sostuvo la especialista.
Según explicó, el problema no se limita a determinar si los contenidos publicados son verdaderos o falsos, sino a establecer quién se encuentra detrás de la producción, quién responde por ellos y bajo qué reglas debería funcionar este tipo de comunicación.

El desafío de la regulación
López Forastier remarcó que en otros lugares ya existen mecanismos destinados a identificar los contenidos generados mediante inteligencia artificial: “En la Unión Europea, la obligación de que vos pongas abajo de la imagen, esta imagen es de inteligencia artificial, eso debería ser así”, explicó.
En Argentina, en cambio, consideró que todavía existe un vacío normativo frente a este tipo de situaciones: “Nuestra ley de datos personales no lo prevé”, afirmó, y señaló que existen más de 40 proyectos en el Congreso relacionados con distintas cuestiones vinculadas a la inteligencia artificial.
Entre ellos, mencionó iniciativas que contemplan específicamente el uso de avatares que simulan ser personas y pueden interactuar con los usuarios y acumular seguidores.
¿Quién es responsable por lo que dice un avatar?
Uno de los interrogantes centrales planteados durante la entrevista fue el de la responsabilidad jurídica: “¿Quién es el responsable? Porque no hay una trazabilidad de quién es Lucía, no sabemos qué empresa la creó, no sabemos quién es el guionista de Lucía, no sabemos de dónde sale”, cuestionó López Forastier.
Para la especialista, este escenario genera un desafío especialmente importante para la comunicación política, debido a que una persona que habla públicamente debe asumir determinadas responsabilidades respecto de aquello que comunica: “Es como una actividad muy noble y muy seria el de la comunicación política o la comunicación social y en este caso no hay ningún tipo de responsabilidad”, sostuvo.
En ese sentido, advirtió que la utilización de estos recursos podría crecer a medida que se acerquen las elecciones: “La campaña política va a empezar a aparecer aún más, sobre todo cuando estamos con un gobierno que maneja muchísimo, muchísimo las redes sociales”, afirmó.
Redes sociales y elecciones
La especialista también puso el foco en el papel que tienen las redes sociales como nuevo territorio de comunicación y militancia política: “El teléfono hoy es nuestro universo y nuestro territorio, y es el territorio de militancia también de los partidos políticos”, expresó.
En el caso de Misiones, señaló que Facebook mantiene una fuerte presencia, especialmente en sectores rurales, mientras que TikTok también tiene un importante nivel de utilización: “En Misiones, sobre todo a nivel rural y a nivel de nuestros chacareros de la colonia, ellos se comunican a través de Facebook”, explicó.
Por eso, consideró necesario que los partidos políticos comprendan cómo funcionan estas nuevas herramientas y los espacios digitales donde se concentra la ciudadanía: “Los partidos políticos deberían aggiornarse un poco en estas realidades que no lo están haciendo. Yo creo que la territorialidad de la política pasa por acá”, afirmó.
La inteligencia artificial como herramienta
Más allá de los riesgos, López Forastier remarcó que la inteligencia artificial no debe ser entendida exclusivamente como una amenaza: “La IA es una gran herramienta para poder trabajarla”, sostuvo.
Durante la entrevista también mencionó experiencias internacionales en las que la inteligencia artificial comenzó a utilizarse para facilitar reclamos y pedidos ciudadanos frente a organismos públicos: El desafío, según planteó, será encontrar mecanismos que permitan aprovechar las posibilidades de la tecnología sin perder de vista la transparencia, la responsabilidad y la necesidad de establecer reglas claras.
El avance de los avatares políticos abre así un nuevo capítulo en la comunicación electoral: personajes creados mediante inteligencia artificial capaces de producir contenidos, sumar seguidores e interactuar con ciudadanos, en un contexto donde todavía no existe un marco normativo específico que determine con claridad quién responde por sus mensajes.



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