En una medida cautelar que marca un nuevo capítulo en la disputa institucional por las designaciones en la Corte Suprema, el juez federal Alejo Ramos Padilla resolvió que Manuel García Mansilla no podrá intervenir en ninguna causa en trámite ante el máximo tribunal mientras continúe actuando como juez “en comisión”.
La resolución también le prohíbe al magistrado Ariel Lijo asumir como integrante de la Corte, aún en caso de que solicite licencia en su actual cargo o renuncie a su puesto en la justicia federal.
La decisión del magistrado se conoció luego del rechazo por parte del Senado a los pliegos enviados por el Poder Ejecutivo para designar a ambos jueces en la Corte. En este marco, Ramos Padilla consideró que la legitimidad de García-Mansilla está en entredicho y advirtió que cualquier sentencia que suscriba “podría ser considerada ilegítima, nula o incluso inexistente”, generando un grave impacto en la seguridad jurídica.
“Se resuelve que Manuel José García-Mansilla se abstenga del conocimiento y decisión de todas aquellas causas jurisdiccionales y actuaciones administrativas en trámite por ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación mientras actúe como juez ‘en comisión’”, indica el fallo. El texto también establece que, en caso de incumplimiento, podrían aplicarse sanciones penales o pecuniarias.
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En su argumentación, Ramos Padilla rechazó la postura de García-Mansilla, quien había alegado que sólo puede ser removido mediante juicio político, y aclaró que el planteo no implica la remoción de un juez por otro, sino un control de constitucionalidad sobre los actos del Poder Ejecutivo Nacional.
“No se trata de un conflicto de competencias entre tribunales, ni entre el Presidente o el Congreso. Es un juez que ejerce su función de control sobre un decreto del Ejecutivo. Presentarlo como otra cosa es incongruente”, sostuvo el magistrado.
(Fuente: TN)



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