El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, presidió este lunes 21 de abril la misa en memoria del Papa Francisco, quien falleció esta madrugada a sus 88 años. Una multitud de fieles se unieron a la Eucaristía.
En la homilía, el arzobispo manifestó: "Se nos murió el padre de todos, el padre de la humanidad, que insistió una y mil veces con que en la Iglesia debía haber lugar para todos, y repetía con los jóvenes en la última Jornada Mundial de la Juventud en Portugal 'todos, todos, todos', especialmente para los más frágiles, necesitados y discriminados".
"Se nos fue el Papa de los pobres, de los marginados, de los que nadie quiere, o en todo caso muchos excluyen. Se nos murió el padre de la misericordia y nos enseñó que Dios nos ama con locura, que entrega la vida por amor a nosotros y que de su misericordia nos quiere hermanos", señaló.
En los mismos términos se refirió luego en una conferencia de prensa dada en la Catedral metropolitana, que amplió sus misas para despedir a Jorge Bergoglio.
El arzobispo porteño afirmó que el Papa "nos insistió con la cultura del encuentro, con tender puentes, con que podamos vivir la fraternidad universal. También nos insistió tanto con que los cristianos no podíamos tener 'cara de vinagre', que no podíamos ser cristianos quejosos y apesadumbrados".
"Justamente -dijo- se nos va (el Papa) el día en que los cristianos celebramos la resurrección, en la octava de Pascua. Se nos murió el padre de los argentinos, al que no siempre comprendimos pero que profundamente amamos. Le damos gracias a Dios por su vida y por su legado".
Y finalizó: "Todos nosotros tenemos que ser ahora un poco Francisco y poder ser más misericordiosos entre nosotros y el mejor homenaje que podemos hacerle los argentinos es unirnos, tender puentes, dialogar y dejar de enfrentarnos todo el tiempo".
VEA LA MISA DEL ARZOBISPO GARCÍA CUEVA



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