El fútbol argentino se encuentra en un estado de conmoción absoluta tras confirmarse la noticia del fallecimiento de Javier Francisco “Pipo” Marín. El dirigente desempeñaba actualmente el cargo de vicepresidente del Club Atlético Acassuso y era una pieza fundamental como vocal del Comité Ejecutivo de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
La noticia impactó de lleno en la sede de la calle Viamonte, donde Marín era considerado una figura de consulta constante. Según informó la Agencia Noticias Argentinas, su deceso genera un fuerte impacto tanto en el ámbito de la Primera B como en las esferas más altas de la conducción deportiva nacional.
Desde la Conmebol, el máximo ente del fútbol sudamericano, expresaron su pesar de manera inmediata. A través de un mensaje oficial en redes sociales, la institución lamentó profundamente la pérdida de quien fuera un nexo clave entre el club de San Isidro y la estructura regional.

El comunicado de AFA
Por su parte, la AFA utilizó sus canales oficiales bajo el hashtag #ProfundoDolor para despedirlo. En un comunicado firmado por el presidente Claudio "Chiqui" Tapia, la entidad envió sus condolencias a la familia y amigos, destacando el compromiso que Marín mantuvo con la gestión institucional.
Marín no era un dirigente más dentro del ecosistema futbolístico. Su perfil de abogado y empresario le permitió ganar un peso político específico, especialmente por su rol en la reorganización comercial y su vínculo con el sector televisivo de los campeonatos argentinos.
Su trayectoria estuvo marcada por momentos de alta tensión política. Fue una de las figuras clave durante la crisis institucional que atravesó la AFA entre los años 2015 y 2017, un período recordado por la intervención y la búsqueda de un nuevo rumbo tras el fin de la era Grondona.
Durante aquel proceso de normalización impulsado por la FIFA y la Conmebol, Marín trabajó codo a codo con el Comité Regularizador. Su participación fue vital para estabilizar la entidad luego del histórico y fallido empate electoral entre Luis Segura y Marcelo Tinelli.
En el ascenso argentino, el impacto de su partida es especialmente sensible. En Acassuso, el club de sus amores, se lo recuerda como un dirigente cercano al día a día, siempre presente en las necesidades de la institución y de sus socios.
Colegas, amigos y referentes de múltiples clubes han replicado mensajes de afecto durante las últimas horas. Todos coinciden en resaltar su capacidad de diálogo y su visión estratégica para los negocios vinculados al deporte profesional.
El legado de "Pipo" Marín quedará ligado a una etapa de transformación del fútbol local. Su fallecimiento marca el fin de una era para un hombre que supo navegar las aguas más turbulentas de la dirigencia deportiva con pragmatismo y lealtad institucional.
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