En mayo, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) realizó una fuerte intervención en el mercado de dólar futuro, inyectando al menos US$ 1.500 millones, según estimaciones del economista Fernando Marull. El objetivo fue claro: enfriar las expectativas de devaluación y contener la presión sobre el tipo de cambio oficial.
Si bien los datos oficiales se conocerán a fin de mes, fuentes del mercado cambiario coincidieron en que la operatoria del BCRA fue decisiva para moderar los precios pactados en el Rofex, donde se negocian contratos de dólar futuro. Esto se dio en un contexto de volatilidad y aumento de los tipos de cambio paralelos.
En efecto, tanto el dólar mayorista como el minorista subieron este martes. El primero escaló $13 hasta los $1.156 en el segmento mayorista, recuperando terreno tras el bajo volumen operado el lunes por el feriado de Memorial Day en Estados Unidos.

Por su parte, el dólar minorista se ubicó en $1.174,39 en el promedio de entidades financieras, con un alza diaria de $10,45. En el Banco Nación, el billete se ofreció a $1.170 para la venta y $1.120 para la compra.
El mercado ya anticipa un incremento del 13,8% en el tipo de cambio oficial hasta fin de año, lo que implicaría cerrar 2025 en torno a los $1.315, de acuerdo con los contratos futuros del Rofex.
En abril, el BCRA ya había acumulado una posición neta vendedora de US$ 409 millones en derivados financieros (futuros, forwards y opciones), una estrategia que se intensificó en mayo para evitar un desborde del dólar oficial.
En los tipos de cambio financieros, el dólar CCL subió $21,66 (+1,9%) hasta los $1.172,91, mientras que el dólar MEP avanzó $12,41 (+1,1%) hasta los $1.157,83, con brechas respecto al oficial que se mantienen en rangos acotados: entre 0,2% y 1,5%.



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