Analía Pereyra, integrante de la comisión directiva del Colegio de Fonoaudiólogos de Misiones, advirtió en diálogo con el programa "El país de la libertad", por Radio Up, que si bien en los últimos años se incrementó el número de profesionales en actividad gracias a la carrera de Licenciatura en Fonoaudiología que se dicta en Posadas, la provincia aún enfrenta importantes desafíos, sobre todo en la atención en el interior y en el sistema público.

Actualmente hay 223 profesionales matriculados en la provincia, aunque solo 201 ejercen de forma activa, debido a que algunos se trasladaron a otras provincias o emigraron al exterior. De ellos, entre el 60 y el 70 por ciento trabaja en Posadas, lo que deja al resto del territorio con una cobertura mínima. “Hay localidades donde no hay ni un fonoudiólogo, o hay una o dos colegas que deben cubrir varias zonas”, explicó Pereyra.
El crecimiento de la matrícula permitió que los turnos para consultas sean más accesibles que hace algunos años. “Hace tres años atrás los turnos se daban para dentro de varios meses. Hoy hay muchos más espacios y servicios nuevos, pero lo que está faltando es difusión para que la comunidad sepa que existen”, señaló.
En cuanto al perfil profesional, la carrera sigue siendo marcadamente feminizada. “Tenemos solo tres o cuatro colegas varones en toda la provincia, lo que representa apenas el 2%”, dijo.
Desafíos en el sistema público y privado
Uno de los mayores problemas es la escasa presencia de servicios de fonoaudiología en el sistema público. “Este año por primera vez se incorporaron colegas a un CAPS y a un NENI, y también en el hospital. Pero sigue siendo insuficiente frente a la alta demanda, sobre todo en pediatría”, afirmó Pereyra.
La mayoría de las consultas se centran en trastornos del lenguaje en la infancia, muchas veces asociados a otras condiciones como el espectro autista o discapacidades intelectuales. “El tratamiento suele ser semanal y de larga duración, dependiendo del caso. Algunos pueden resolverse en meses, pero otros llevan años”, indicó.
Por otro lado, si bien existe cobertura para pacientes con certificado de discapacidad, la situación económica dificulta la continuidad de los tratamientos para muchas familias. “Muchos inician la intervención, pero no pueden sostenerla en el tiempo. Con obra social se facilita, pero también hay problemas con los pagos y cobros atrasados”, detalló.
Aranceles éticos y toma de conciencia
El Colegio establece aranceles mínimos éticos sugeridos, que se actualizan de forma trimestral. En las últimas actualizaciones, los incrementos rondaron los 2.000 pesos por prestación. Por ejemplo, un estudio auditivo pasó de 16.000 a 18.000 pesos.
Respecto a la demanda en adultos, Pereyra remarcó que “hay un mayor conocimiento y conciencia de la importancia de los estudios auditivos o del tratamiento de problemas del lenguaje o la voz, pero aún falta que la comunidad comprenda la amplitud de nuestra especialidad. Nos siguen asociando con ‘la R’, y en realidad abordamos muchas más áreas”.
La profesional cerró destacando que el gran desafío actual es fortalecer la distribución equitativa en todo el territorio provincial y visibilizar la función integral del fonoaudiólogo, tanto en el diagnóstico como en la rehabilitación.
Te dejamos la entrevista completa:
https://soundcloud.com/radioup-671297760/analia-pereyra


//




