Las celebraciones de Navidad y Año Nuevo representan uno de los períodos de mayor demanda para los servicios de emergencia. El uso de pirotecnia, el encendido de parrillas, la manipulación de líquidos calientes o inflamables y los accidentes domésticos propios de las reuniones familiares generan cada año un incremento de quemaduras de distinta gravedad, muchas de las cuales podrían evitarse con medidas básicas de prevención y una mayor responsabilidad adulta.
Si bien en Misiones las estadísticas muestran una disminución sostenida de lesiones por uso de pirotécnia, desde el sistema de salud advierten que el riesgo persiste y que un solo accidente grave puede dejar secuelas permanentes, tanto físicas como psicológicas. Por ese motivo, las autoridades sanitarias refuerzan cada fin de año las campañas de concientización y la preparación de las guardias hospitalarias.

La campaña “Digamos No a la pirotecnia” y un mensaje que se consolida
En vísperas de las fiestas, el Ministerio de Salud Pública de Misiones puso en marcha la 16ª edición de la Campaña de Prevención de Quemaduras “Digamos No al uso de la pirotecnia”, una política sanitaria sostenida en el tiempo cuyo objetivo es reducir las lesiones provocadas por fuegos artificiales y desalentar una práctica que históricamente dejó cientos de personas heridas.
El lanzamiento estuvo encabezado por el subsecretario de Salud, Dr. Javier Fernando Daniel Mattivi, el responsable de la Unidad de Cirugía Plástica del Hospital SAMIC de Oberá, Lic. Rafael Oliver, y la integrante del Servicio de Cirugía Plástica del Hospital Escuela de Agudos Dr. Ramón Madariaga, Lic. Karina Harasemchuk, quienes destacaron el impacto positivo de la iniciativa y la necesidad de profundizar la concientización social.
Durante la Navidad de 2024 se registraron dos ingresos por quemaduras por pirotecnia, correspondientes a un menor y un adolescente, mientras que en Año Nuevo no se reportaron casos en las emergencias públicas. Este dato consolida una tendencia a la baja que se sostiene desde hace más de una década.
“Cuando iniciamos la primera edición teníamos entre 20 y 21 lesiones. En la última Navidad fueron dos y en Año Nuevo, cero. Esto también se logró gracias a que muchos municipios cuentan con normativas que prohíben la pirotecnia de alto impacto sonoro”, explicó la Lic. Harasemchuk, al subrayar el rol de las políticas públicas y las ordenanzas locales.

Estadísticas que reflejan un cambio cultural
Los datos acumulados de las últimas 10 campañas de Navidad y Año Nuevo muestran un descenso progresivo en la cantidad de lesionados: de 21 casos en 2015-2016 se pasó a solo 2 en 2024-2025, con años intermedios que marcaron hitos importantes, como el período 2020-2021, con un único lesionado menor, o el 2022-2023, con un solo adulto afectado.
Desde el Ministerio interpretan estas cifras como el resultado de un cambio cultural paulatino, impulsado por campañas de sensibilización, restricciones al uso de pirotecnia sonora, mayor información en medios de comunicación y una creciente conciencia sobre el impacto de los fuegos artificiales no solo en la salud humana, sino también en el ambiente y los animales.
Lesiones frecuentes y zonas más comprometidas
A pesar de la disminución de casos, los especialistas advierten que las lesiones por pirotecnia siguen siendo potencialmente graves. Más de la mitad de los accidentes afectan manos y brazos, lo que puede derivar en pérdida de movilidad, cicatrices permanentes o amputaciones, mientras que el resto compromete abdomen, tórax, cara, genitales y piernas, zonas que requieren tratamientos complejos y prolongados.
En muchos casos, las quemaduras se producen cuando los fuegos artificiales explotan en la mano, se desvían de su trayectoria o son manipulados por personas sin experiencia, muchas veces bajo los efectos del alcohol o en contextos de distracción.

Festejar sin pirotecnia: una decisión de cuidado colectivo
“El objetivo es seguir concientizando: los festejos pueden seguir siendo festejos sin necesidad de utilizar pirotecnia”, remarcó el Dr. Mattivi, quien además señaló que prescindir de fuegos artificiales reduce el impacto ambiental, protege a personas con hipersensibilidad sonora y evita el sufrimiento de animales.
Desde la cartera sanitaria insistieron en que los adultos deben extremar responsabilidades, no solo para evitar accidentes en niños y adolescentes, sino también para prevenir lesiones en personas adultas, muchas veces subestimadas por exceso de confianza.
Quemaduras más allá de la pirotecnia
Los servicios de emergencia advierten que durante las fiestas también aumentan las quemaduras vinculadas a parrillas, brasas, agua hirviendo, aceite caliente y electricidad. El armado de mesas improvisadas, cocinas al aire libre y espacios reducidos incrementa el riesgo, especialmente cuando hay niños circulando cerca de fuentes de calor.
Por este motivo, los profesionales recomiendan mantener distancias de seguridad, evitar el uso de combustibles para avivar el fuego y no dejar brasas encendidas sin supervisión.
Qué hacer ante una quemadura: las primeras horas son determinantes
Ante una quemadura, la respuesta inmediata es clave para limitar el daño. Especialistas explican que “lo primero es mojar la zona con agua fría, ya sea bajo la ducha o una canilla. No aplicar ninguna sustancia como harina, pasta dental o cremas. Mantener la zona limpia, cubrir con una toalla o sábana y trasladar al paciente al centro de salud más cercano, o llamar al 911”.
El especialista enfatizó que las primeras seis horas son esenciales para la recuperación, ya que un tratamiento precoz puede evitar infecciones, disminuir el dolor y reducir la profundidad de la lesión. También advierten que no deben reventarse ampollas, ni retirarse prendas adheridas a la piel.
Es imprescindible acudir a una guardia cuando la quemadura es extensa, profunda, genera ampollas grandes, dolor intenso o afecta zonas sensibles como cara, manos, pies, genitales o articulaciones. También ante cualquier signo de inhalación de humo, dificultad respiratoria o síntomas de infección, como fiebre o secreciones.
Guardias reforzadas y hospitales de referencia en Misiones
Durante las fiestas, el sistema público de salud contará con guardias programadas para la atención de quemaduras en hospitales de referencia como el Hospital Escuela de Agudos Dr. Ramón Madariaga, el Hospital de Pediatría Dr. Fernando Barreyro, el Hospital SAMIC de Oberá y el Hospital de Eldorado.
Ante emergencias, se recuerda que están disponibles las Unidades de Quemados del sistema público, además del servicio de emergencias 911, para una atención rápida y adecuada.

Un mensaje claro para las fiestas
Las autoridades sanitarias coinciden en que los resultados alcanzados hasta ahora demuestran que la prevención funciona, pero advierten que sostenerla requiere del compromiso de toda la sociedad. Evitar la pirotecnia, extremar cuidados en el hogar y consultar de inmediato ante una quemadura son decisiones simples que pueden evitar tragedias y transformar las fiestas en un verdadero momento de encuentro y cuidado colectivo.
Misiones contará con programas integrales de obesidad y adolescencia en 2026 https://t.co/pBaa9O4YKx
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