La crisis por la circulación de fentanilo contaminado ya dejó un saldo trágico de al menos 10 muertes y puso en alerta al sistema de salud público en distintas provincias del país. Las investigaciones avanzan mientras se intensifican los controles sobre medicamentos distribuidos por el laboratorio HLB Pharma Group, clausurado recientemente por la ANMAT por graves irregularidades sanitarias y de control de calidad.
A los nueve fallecimientos ocurridos en el Hospital Italiano de La Plata se sumó una muerte en Rosario, donde además hay tres personas internadas en estado grave tras haber sido expuestas a lo que se presume fue fentanilo adulterado. Hay hospitales sin stock y provincias como Río Negro debieron hacer compras urgentes para garantizar la atención.
El Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe trabaja para identificar la sustancia y no descarta que puedan aparecer más casos en esa provincia. En paralelo, la ANMAT prohibió esta semana todos los productos del laboratorio HLB Pharma, con sede en San Martín, tras detectar condiciones higiénico-sanitarias deficientes, fallas de trazabilidad y control de calidad.

La lista de medicamentos retirados incluye insumos de uso crítico como agua destilada, ciprofloxacina, dexametasona, fentanilo, morfina, lidocaína, solución fisiológica, entre otros. Esta medida generó una inmediata alerta en hospitales públicos de todo el país.
En Río Negro, por ejemplo, el gobierno provincial debió salir de urgencia a adquirir fentanilo y otros fármacos básicos para mantener operativos sus 36 hospitales y más de 200 centros de salud, debido a que HLB Pharma era proveedor habitual. “Los hospitales comenzaron a reponer el stock con fondos propios para evitar la interrupción de los servicios”, informaron desde el Ministerio de Salud rionegrino.
Además, la Subsecretaría de Asuntos Legales analiza las responsabilidades de los proveedores para avanzar en acciones judiciales que permitan recuperar fondos estatales utilizados en las nuevas compras.

Desde la Federación Sindical de Profesionales de la Salud (Fesprosa), delegación Río Negro, manifestaron su “profunda preocupación” y pidieron explicaciones urgentes sobre cómo se reemplazará la totalidad de la medicación retirada. Según el gremio, los medicamentos afectados representan un porcentaje crítico del stock hospitalario, lo que pone en riesgo la atención sanitaria en varios puntos del país.
Las autoridades nacionales y provinciales continúan trabajando para contener la emergencia, mientras la investigación judicial intenta determinar cómo se distribuyeron los productos contaminados y quiénes son los responsables directos de la tragedia.



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