La localidad de Barreal, en San Juan, permanece conmocionada por el femicidio de Camila Vecchiarello, una joven santafesina de 26 años que se había trasladado a la provincia para formarse como aspirante a Gendarmería Nacional. Por el crimen fue detenido su pareja, Carlos Riveros, quien habría reconocido el asesinato en una carta encontrada en la vivienda.
El hecho ocurrió durante la madrugada del domingo 13 de septiembre. La Policía llegó hasta una vivienda ubicada sobre la calle Cordillera de Ansilta al 48, donde encontró a Camila sin vida y a Riveros inconsciente, recostado sobre el cuerpo de la joven.
El hombre fue trasladado de urgencia al hospital municipal y, luego de recibir el alta médica, quedó detenido por orden del juez de Garantías.

Una carta y elementos clave para la investigación sobre el femicidio
Durante los peritajes realizados en la escena, los investigadores encontraron una carta manuscrita por Riveros sobre la mesa del comedor. En el escrito, el acusado habría pedido disculpas a su familia y a los familiares de Camila por lo ocurrido y por su intento de suicidio.
Además, la Policía secuestró dos teléfonos celulares y dos cuchillos con manchas de sangre, que serán sometidos a peritajes para determinar su relación con el ataque. También fueron incautadas prendas de vestir, una toalla, una zapatilla y otros elementos encontrados en el domicilio.
Un grito durante la madrugada
De acuerdo con la reconstrucción preliminar, Camila y Riveros habían regresado a la vivienda cerca de las 23 horas del sábado 12 de septiembre. Alrededor de la 1.30 de la madrugada, un vecino escuchó un fuerte grito de una mujer.
Los investigadores creen que ese episodio podría coincidir con el momento del ataque. La hipótesis también se relaciona con la estimación preliminar realizada por el médico legista sobre la hora de muerte.
La autopsia determinó que Camila sufrió al menos nueve heridas cortopunzantes, principalmente en el cuello y el rostro. También presentaba cortes en las manos, compatibles con lesiones defensivas.

Ambos aspiraban a ingresar a Gendarmería
Camila y Riveros habían llegado a Barreal con el objetivo de integrar la Gendarmería Nacional y ambos realizaban la formación en el Escuadrón local.
Según la investigación, Camila avanzaba favorablemente en su preparación, mientras que Riveros había sido apartado recientemente luego de no superar las exigencias de la institución.
El femicidio generó una fuerte conmoción entre vecinos y compañeros de la joven. Tras conocerse el crimen, una multitud se movilizó por las calles de Barreal bajo la consigna “Ni Una Menos” para reclamar justicia por Camila Vecchiarello.



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