Azucena Díaz, una de las figuras más representativas de Madres de Plaza de Mayo, murió este domingo a los 85 años. Su trayectoria estuvo atravesada por la lucha incansable por la Memoria, Verdad y Justicia, tras la desaparición de su hijo Manuel Asencio Taján, secuestrado en Tucumán el 24 de marzo de 1976 durante la última dictadura militar.
Nacida en Tucumán y radicada en La Matanza, Díaz se unió desde los primeros años a la organización de Madres y se convirtió en un pilar de las históricas rondas de los jueves en la Plaza de Mayo, donde marchaba junto a su hija. Su humildad y firmeza la transformaron en un símbolo de resistencia frente al terrorismo de Estado y en una voz inquebrantable en defensa de los 30.000 desaparecidos.
En 2024, la Comisión de Derechos Humanos del Senado bonaerense la reconoció como “Personalidad Destacada de los Derechos Humanos”, distinción que coronó décadas de compromiso social y político.
La noticia de su fallecimiento generó hondo pesar en el movimiento de derechos humanos. Organizaciones como H.I.J.O.S. Capital la despidieron con un mensaje emotivo: “Hasta siempre Azucena Díaz”, destacando su legado de lucha que trasciende generaciones.
¡Hasta siempre Azucena Díaz!
Integrante de Madres de Plaza de Mayo. Su hijo Manuel Taján fue desaparecido por el terrorismo de Estado el 24 de marzo de 1976 en Tucumán. Era jornalero y dirigente sindical en el ingenio azucarero Concepción.
Nuestro abrazo a la familia. pic.twitter.com/AlVnfuvIGp
— H.I.J.O.S. Capital (@hijos_capital) September 21, 2025



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