La presidenta de la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA), Mercedes Omeñuka, advirtió que el sector atraviesa un momento “sumamente complejo” y reclamó medidas urgentes para evitar una mayor caída de la actividad y la desaparición de pequeñas y medianas empresas.
En declaraciones a Radio Up, Omeñuka recordó que, según datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC, la industria maderera cerró el 2024 con una caída acumulada de alrededor del 13,7%, a contramano del crecimiento general de la actividad económica, que fue del 5,5%.
“Ya el año pasado comenzamos a vislumbrar el escenario complicado, con la paralización de la obra pública y la apertura de las importaciones, que nos afectaron mucho. A eso se sumaron los cambios en el tipo de cambio, que hoy no es competitivo para las empresas que exportan”, expresó Omeñuka.
La dirigente explicó que el 80% de las empresas nucleadas en FAIMA son pymes con menos de 50 empleados, por lo que el impacto de la crisis es aún más fuerte. “Hoy las empresas están trabajando entre el 40% y 50% de su capacidad productiva, hay despidos, suspensiones y reducción de turnos. Es muy difícil sostenerse en estas condiciones”, lamentó.
Respecto a la situación regional, Omeñuka destacó que tanto Misiones como Corrientes, dos provincias con una fuerte tradición maderera, están particularmente afectadas. “Tenemos capacidad instalada para producir muebles y bienes finales, pero el mercado interno está tan deprimido que las ventas cayeron muchísimo. Además, enfrentamos la competencia de productos importados de Brasil y China”, advirtió.
Aunque todavía no hay cifras oficiales sobre el impacto laboral, la presidenta de FAIMA señaló que, en zonas como Virasoro, Corrientes, los despidos no son masivos porque algunas grandes empresas reabsorben parte de los trabajadores despedidos. “Sin embargo, si esa dinámica no existiera, el impacto sería mucho más grave”, alertó.
Mercedes Omeñuka también remarcó que en este contexto son las grandes empresas las que logran capitalizar la situación, mientras que muchas pymes, sin espaldas financieras, están al borde de desaparecer.
Frente a este escenario, FAIMA planteó una serie de pedidos al Gobierno nacional, entre ellos:
- Reactivar la obra pública, priorizando la utilización de insumos nacionales.
- Facilitar el acceso a financiamiento de capital de trabajo a tasas razonables.
- Establecer un tipo de cambio competitivo que permita sostener las exportaciones.
- Promover el consumo interno de madera, en especial para la construcción de viviendas.
“Tenemos la capacidad instalada para producir viviendas de madera de calidad, y Misiones cuenta con una de las fábricas más grandes del país. Es una oportunidad que no se está aprovechando”, concluyó Omeñuka.
Desde FAIMA aseguraron que mantienen canales de diálogo abiertos con el Gobierno, aunque insistieron en que las medidas deben implementarse de manera rápida para evitar un deterioro mayor de la industria.
Te dejamos la entrevista completa:
https://soundcloud.com/radioup-671297760/mercedes-omenuka


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