El empresario misionero Gonzalo Acuña, propietario de Crocante Panificados, pasó por los estudios de Radio Up para participar del programa La Última Rosca, donde combinó una degustación de los productos elaborados por su emprendimiento con un profundo análisis sobre la actualidad económica y el desafío de sostener una pyme en un contexto de consumo deprimido.
Durante la entrevista, Acuña repasó el origen de Crocante Panificados y explicó que la decisión de ingresar al rubro gastronómico surgió a partir de una oportunidad de negocio inesperada: “Nos aventuramos con mucho esfuerzo. Nos jugamos, nos tiramos a la pileta, nos arriesgamos sin saber del rubro”, recordó al referirse al momento en que, junto a su socio Alejandro, decidieron hacerse cargo de una histórica panadería de Posadas que había quedado cerrada tras el fallecimiento de su propietario.

El empresario relató que anteriormente habían intentado emprender en otros sectores y que incluso evaluaron importar productos desde Brasil, sin embargo, la posibilidad de adquirir el local terminó cambiando sus planes: “Arrancamos con panadero nuevo, recetas nuevas y un concepto absolutamente distinto a lo que era la panadería anterior, con el estandarte de la mejora continua”, destacó.
Uno de los ejes centrales de la conversación fue el comportamiento del consumidor y las dificultades que atraviesan actualmente los comercios, según Acuña, las familias continúan administrando sus gastos con extrema cautela: “Hoy el consumidor compra lo mínimo e indispensable”, afirmó.

En ese sentido, explicó que el desafío de los comercios consiste en ampliar la oferta para incentivar un mayor ticket de compra y resolver más necesidades en un mismo lugar: “Los negocios más exitosos son los que tratan de resolverle a la gente la mayor cantidad de necesidades posibles”, sostuvo.
Crocante Panificados y la realidad económica: consumo bajo, impuestos altos y resiliencia
A pesar de las dificultades, consideró que sigue existiendo espacio para emprender, siempre que se cuiden ciertos aspectos fundamentales: “Hay que tener los números muy claros del negocio y tener una oferta muy buena. Un muy buen producto a un precio accesible”, señaló.

Como consultor empresarial, Acuña también aportó su mirada sobre la situación que enfrentan numerosas empresas de la región, advirtió que muchas organizaciones atraviesan problemas financieros severos, especialmente vinculados a obligaciones tributarias: “Hoy volví a hacer empresas en crisis y no hacía muchos años que no lo hacía”, comentó.
Según explicó, una de las principales dificultades son los embargos derivados de deudas fiscales acumuladas: “El principal problema hoy son los embargos de AFIP. Vos lo primero que dejás de pagar son los impuestos y después vienen todos los embargos sucesivos”, indicó.

A su entender, la presión fiscal continúa siendo uno de los principales obstáculos para la recuperación económica: “La carga fiscal nacional sigue siendo muy alta y realmente los negocios hoy no están pudiendo soportarla a este nivel de consumo”, remarcó.
Consultado sobre posibles medidas para reactivar la actividad económica, Acuña consideró que es necesario implementar mecanismos que permitan aliviar la situación financiera de las empresas y fomentar nuevas inversiones: “Me gustaría un plan de pagos que condone intereses y que permita financiar a largo plazo los impuestos nacionales”, planteó.
Pero además insistió en la necesidad de impulsar líneas crediticias destinadas a la producción: “No te estoy diciendo crédito para el consumo, te estoy diciendo crédito para la inversión”, enfatizó.
Y agregó: “Las grandes economías se construyeron con crédito a la inversión. Vos necesitás comprarte una máquina y te tienen que financiar para que generes producción y más trabajo”.
Respecto del escenario económico general, Acuña sostuvo que existen algunos indicadores positivos, aunque consideró que la recuperación del consumo todavía no se refleja plenamente en la calle: “La realidad es que el consumo masivo está muy deprimido”, expresó.
Asimismo, diferenció la dinámica cotidiana de los comercios de los movimientos financieros y las tensiones políticas que suelen ocupar la agenda pública: “Está muy disociada la economía real de la economía financiera. El que se levanta todos los días tiene que resolver la comida de su familia”, afirmó.
Finalmente, destacó la capacidad de adaptación de comerciantes y emprendedores frente a las dificultades: “El argentino y el misionero son muy resilientes. Encuentran la vuelta de una manera u otra. Endeudados, embargados, como sea, siguen adelante porque la familia tiene que comer”, concluyó.
La visita de Gonzalo Acuña a La Última Rosca dejó una radiografía del presente que atraviesan muchas pequeñas y medianas empresas de Misiones: consumo moderado, costos elevados y escaso acceso al crédito, pero también una fuerte voluntad emprendedora que continúa apostando al trabajo y la inversión como motores de crecimiento.



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