El director del Hospital Escuela Ramón Madariaga, Oriel Sosa, lanzó una advertencia contundente sobre la situación actual del sistema sanitario: “Estamos teniendo un colapso en cada uno de los niveles”. La definición sintetiza el escenario que atraviesa la salud pública en Misiones, con una demanda que supera la capacidad de respuesta incluso pese al incremento sostenido de prestaciones.
Según las últimas estadísticas, en el primer trimestre de 2026 un volumen récord de prestaciones, con un promedio superior a 1.200 cirugías mensuales y más de 40 mil consultas médicas, entre atención ambulatoria y emergencias.
Las declaraciones fueron realizadas en el programa “Arriba la radio”, por Radio Up, donde el funcionario explicó que el crecimiento de consultas y pedidos de atención no logra ser absorbido por la estructura existente, generando tensiones en todos los niveles del sistema.

Más prestaciones, pero también reorganización
Frente a este escenario, desde el Hospital Madariaga se impulsan dos líneas de acción centrales: aumentar la cantidad de atenciones y reorganizar el funcionamiento del sistema.
En ese marco, Sosa destacó la redistribución de médicos hacia hospitales periféricos y CAPS, con el objetivo de descentralizar la atención. A su vez, remarcó la incorporación de herramientas digitales, como la telemedicina y plataformas de atención remota, para ampliar la cobertura.
Red sanitaria y trabajo conjunto
Uno de los ejes clave es el trabajo en red con otros centros de salud de la provincia. El director explicó que se están derivando profesionales y cirugías a hospitales como Fátima o Favaloro, con el objetivo de descomprimir la demanda concentrada en Posadas.
“Queremos que haya una sola unidad de respuesta para la gente”, planteó, en referencia a un modelo integrado que articule hospitales de distintos niveles.

Cambio de paradigma: del AMBA al interior
Sosa también marcó un cambio profundo en la lógica del sistema sanitario misionero. Mientras que años atrás el desafío era evitar que los pacientes debieran viajar a Buenos Aires para tratamientos complejos, hoy el objetivo es que ni siquiera deban trasladarse a Posadas.
La estrategia apunta a fortalecer la atención en el interior de la provincia, llevando especialidades y prestaciones a ciudades como Oberá o Eldorado.
Alta complejidad como política pública
El Hospital Madariaga se consolidó como un centro de referencia en alta complejidad, con incorporación de tecnología avanzada como cirugías laparoscópicas, resonancias y estudios PET.
Sin embargo, sostener este nivel implica un esfuerzo constante. “Es una decisión fuerte”, reconoció Sosa, al remarcar que se trata de una política pública que requiere inversión permanente.
Presión presupuestaria y recursos limitados
El contexto económico agrega complejidad al escenario. El director señaló que gran parte del equipamiento y la tecnología médica están dolarizados, lo que incrementa los costos operativos.
A esto se suma la disminución de recursos nacionales, lo que obliga a la provincia a sostener el sistema con mayor esfuerzo propio.
En ese marco, el desafío es doble: mantener la calidad de atención y, al mismo tiempo, responder a una demanda creciente que no encuentra techo.



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