El ministro de Economía, Luis Caputo, aterrizará esta semana en Washington con más que el respaldo institucional del FMI. Ahora, se suma una señal política clave: el Gobierno de Estados Unidos está evaluando ofrecerle a la Argentina una línea de crédito especial, en caso de que un shock externo amenace la frágil recuperación económica local.
El anuncio fue hecho por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, durante un evento organizado por JP Morgan en la capital norteamericana. “Si la Argentina lo necesita, en caso de un shock externo y si Milei mantiene el rumbo, estaríamos dispuestos a utilizar el FSE (Fondo de Estabilización Cambiaria)”, afirmó Bessent.
Se trata de un mensaje de alto voltaje político y económico. El Fondo de Estabilización Cambiaria, creado en los años 30, ha sido utilizado más de un centenar de veces por Estados Unidos para asistir a gobiernos extranjeros o bancos centrales con problemas de liquidez, y su activación en favor de la Argentina implicaría una clara apuesta de Washington por el plan económico de Javier Milei.

En ese marco, Caputo tiene previsto reunirse este miércoles con Kristalina Georgieva, la directora del Fondo Monetario Internacional, luego de haber cerrado recientemente un acuerdo por u$s20.000 millones que permitió fortalecer las reservas del Banco Central y consolidar el ajuste fiscal.
La sintonía entre Buenos Aires y Washington parece estar en su mejor momento. “Me entusiasmaba hacer este viaje a Argentina para comenzar a tener las primeras conversaciones formales sobre comercio recíproco”, dijo Bessent, quien visitó el país la semana pasada, apenas 24 horas después del levantamiento del cepo cambiario.
Durante esa visita, el funcionario norteamericano reafirmó el “pleno apoyo” de Estados Unidos a las reformas económicas del gobierno de Milei y destacó “la rápida acción para reducir barreras al comercio con Estados Unidos”.
En un comunicado oficial, el Tesoro estadounidense felicitó a Milei por el cierre del acuerdo con el FMI y valoró la “confianza” que el presidente genera en los mercados. La posibilidad de una línea de crédito directa desde Washington podría ser una carta estratégica para blindar a la Argentina ante posibles turbulencias externas, especialmente en un contexto mundial volátil.
La reunión entre Caputo y Georgieva, clave para consolidar la etapa post-cepo, ahora adquiere un nuevo peso simbólico: llega en un momento en que la Casa Blanca también empieza a mirar con buenos ojos al experimento libertario que se está ensayando en el sur del continente.



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