Una encuesta realizada por la consultora equipo_mide entre el 20 y el 26 de junio, con 2348 casos en todo el país y un margen de error del 2,1%, reflejó un escenario de creciente pesimismo entre los argentinos, con expectativas que continúan deteriorándose y una oposición que aún no consolida un liderazgo claro. El estudio tuvo en cuenta el último voto a presidente en la primera vuelta de 2023 y midió preocupaciones, expectativas y emociones de los encuestados.
El 58% de los argentinos pronosticó que la situación del país en los próximos seis meses será igual de mala o peor que ahora, contra un 30% que aseguró que estará igual de bien o incluso mejor. De quienes respondieron de forma negativa, el 95% afirmó haber votado a Sergio Massa/Unión por la Patria en las últimas elecciones presidenciales.
Del otro lado, los votantes de Javier Milei/La Libertad Avanza representaron el 49% de quienes sostienen expectativas positivas, mientras que otro 35% corresponde a votantes de Patricia Bullrich/Juntos por el Cambio. El mismo informe indicó que el 53% de los argentinos cree que el país atraviesa una crisis profunda, contra un 25% que afirmó que está en una situación difícil pero va a mejorar. Solo un 3% sostuvo que está en una situación estable y un 19% indicó que el país se encuentra en un proceso de mejora.
En cuanto a la gestión de Milei a nivel general como presidente, el 58% la desaprueba, con un 15% que la considera mala y un 43% que la califica como muy mala. Por su parte, el 38% apoya la administración del libertario, con un 24% que la considera buena y un 14% que la califica como muy buena.
La imagen puntual del presidente argentino recibió un 58% de percepción negativa contra un 40% de percepción positiva, con un diferencial de -18 puntos. Entre los encuestados, el 43% se considera opositor al Gobierno y el 29% se define oficialista.
Leé también: Encuesta nacional: Diego Santilli asumió la Jefatura de Gabinete con una imagen negativa, pero mejor posicionada que la de Adorni
Los datos de la encuesta de equipo_mide muestran un escenario de malestar social con expectativas negativas mayoritarias, una fuerte desaprobación a la gestión presidencial y una percepción de crisis profunda que, sin embargo, aún no encuentra en la oposición un canal claro de representación del descontento.



//






