A más de un año de las próximas elecciones presidenciales, el mapa político argentino continúa mostrando una fuerte polarización entre La Libertad Avanza y el peronismo, mientras las terceras fuerzas encuentran cada vez menos espacio para crecer. Así lo afirmó Facundo Londero, integrante de la consultora Zuban Córdoba y Asociados, al analizar la encuesta "Domingo de Datos: Manosfera y Política" durante una entrevista en el programa Arriba la Radio, que se emite por Radio Up.
Según explicó, el trabajo revela que existe un escenario extremadamente competitivo, con diferencias mínimas entre los dos principales espacios políticos y un importante porcentaje de votantes que todavía no definió su elección. "Hoy vemos un empate técnico entre La Libertad Avanza y el peronismo, con un porcentaje muy importante de argentinos que todavía está indeciso", sostuvo Londero.

El 60% quiere un cambio, pero no existe una alternativa unificada
Uno de los principales datos del relevamiento muestra que el 60% de los argentinos considera necesario un cambio de rumbo. Sin embargo, ese deseo no se traduce en una única propuesta política.
Londero explicó que ese universo está profundamente dividido entre distintas expresiones ideológicas, que van desde sectores de izquierda hasta espacios de derecha, además del propio peronismo.
Al mismo tiempo, el estudio refleja que el 33% respalda la continuidad del actual rumbo político, lo que confirma la existencia de una sociedad altamente fragmentada. "Ese 60% que busca un cambio está muy heterogéneo y muy fragmentado", explicó.

La Libertad Avanza lidera por escaso margen la intención de voto
Consultado sobre la intención de voto por espacios políticos, Londero detalló los principales resultados del estudio. Según la encuesta:
- La Libertad Avanza: 33%
- Peronismo: 31%
- PRO: 7%
- Izquierda: 4%
- Otras fuerzas: 12%
- Indecisos: 18%
El consultor remarcó que las diferencias se encuentran dentro del margen de competitividad propio de una elección nacional. Además, destacó que el porcentaje de indecisos representa uno de los factores más importantes del escenario electoral. "Ese 18% todavía no sabe a quién votar y tiene la llave de la próxima elección presidencial", afirmó.
Un balotaje completamente abierto
La consultora también simuló un escenario de segunda vuelta. En ese caso, los resultados muestran nuevamente una competencia muy ajustada:
- Peronismo: 35%
- La Libertad Avanza: 34%
- Frente de Izquierda: 6%
- Indecisos: 25%
Para Londero, esos números reflejan que ninguna fuerza política logró consolidar una ventaja definitiva. A su entender, la decisión volverá a depender de los votantes pendulares, que modifican su preferencia según el contexto económico y político. "La llave la tiene el votante pendular, que cambia su voto según la situación y las expectativas", señaló.

Milei consolida su núcleo duro, pero pierde apoyo respecto de 2024
Otro de los aspectos destacados del estudio es la evolución del oficialismo. Londero explicó que La Libertad Avanza perdió parte del respaldo que había conseguido tras la llegada de Javier Milei al poder, aunque logró consolidar un núcleo duro extremadamente fiel.
Ese sector representa aproximadamente entre el 30% y el 35% del electorado, porcentaje sobre el que hoy se apoya la estrategia política del Presidente. "El Presidente le habla directamente a ese núcleo duro y no piensa su comunicación para el cien por ciento de los argentinos", sostuvo.
Según el analista, el objetivo del oficialismo consiste ahora en captar votantes provenientes del PRO, del radicalismo y de otros sectores de centro-derecha para fortalecer sus posibilidades electorales. Sin una mejora económica significativa, consideró muy difícil que la gestión vuelva a superar el 50% de aprobación.
La polarización reduce el espacio para una tercera fuerza
Para Londero, uno de los fenómenos más visibles del escenario político actual es el debilitamiento de las alternativas ubicadas entre el peronismo y La Libertad Avanza. El consultor afirmó que la denominada "avenida del medio" perdió gran parte de su capacidad competitiva.
Incluso recordó experiencias recientes donde espacios moderados no lograron transformar sus expectativas en resultados electorales. "La polarización se comió la avenida ancha del medio", resumió.
También consideró poco probable que aparezca un nuevo outsider con el impacto que tuvo Javier Milei en 2023, aunque aclaró que los escenarios provinciales suelen tener dinámicas diferentes de las nacionales.

El balotaje volvería a favorecer la lógica del voto útil
Respecto de una eventual segunda vuelta, Londero sostuvo que históricamente los sectores antiperonistas tienden a unificarse detrás del candidato con mayores posibilidades de derrotar al justicialismo. Sin embargo, aclaró que esa lógica dependerá del contexto político y económico del momento.
Como antecedente, recordó la elección presidencial de 2003, cuando Carlos Menem decidió no competir en el balotaje al advertir que había alcanzado su techo electoral. Para el consultor, ese ejemplo demuestra que el rechazo también puede convertirse en un factor decisivo.
Un peronismo dividido, pero con un piso electoral consolidado
Sobre la principal fuerza opositora, Londero describió un escenario de fragmentación interna. Aun así, consideró que el peronismo conserva una base electoral estable.
Indicó que Axel Kicillof aparece actualmente como el dirigente opositor con mejor imagen positiva, alcanzando el 42%, mientras que Cristina Fernández de Kirchner continúa siendo la principal referencia política del espacio. "Todo el sistema político se mueve a partir de las decisiones que toma Cristina", afirmó.
No obstante, sostuvo que el justicialismo necesitará ampliar acuerdos para superar su actual techo electoral. Según estimó, su piso ronda el 33-34%, mientras que el techo se ubica entre el 36% y el 37%, porcentajes similares a los obtenidos por Sergio Massa en la elección presidencial de 2023.

Los indecisos vuelven a convertirse en el actor central
Más allá de la fortaleza de los núcleos duros de ambos espacios, el estudio concluye que la elección continúa completamente abierta. La existencia de un importante porcentaje de votantes sin decisión definitiva, sumada a la volatilidad característica del electorado argentino, mantiene en suspenso el desenlace electoral.
Para Londero, la economía, la evolución del Gobierno y las alianzas políticas que logren construirse durante los próximos meses serán determinantes para definir quién llegará con mayores posibilidades a la próxima elección presidencial.



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