El terremoto que sacudió ayer a Colombia dejó una extensa zona afectada y mantiene a distintas ciudades en alerta mientras continúan las tareas de asistencia y recuperación. Desde Armenia, Joel Sánchez, sobreviviente y residente de la ciudad, relató en exclusiva con La Última Rosca, de Radio Up, cómo se viven las horas posteriores al fuerte movimiento sísmico: “El terremoto abarcó un cinturón de más de 300 kilómetros”, explicó Sánchez durante la entrevista al describir la dimensión territorial del fenómeno.
Según su relato, el sismo alcanzó distintas ciudades y localidades de Colombia, entre ellas Pereira, Armenia, Manizales y Cali. La duración del movimiento también fue uno de los aspectos que más impactó a quienes lo vivieron: “Este duró un minuto con 5 segundos. Estamos hablando de 65 segundos de estremecimiento”, señaló.

El miedo después del terremoto
En comunicación con La Última Rosca, Sánchez puso especial énfasis en las consecuencias psicológicas que dejó el terremoto entre los habitantes de las zonas afectadas: “El golpe psicológico, el golpe mental es muy fuerte”, sostuvo.
Desde Armenia, contó que durante las horas posteriores comenzaron a circular mensajes en redes sociales que advertían sobre la posibilidad de un nuevo terremoto de mayor magnitud: “Ahorita yo fui a la casa de almorzar y una señora me tocó en la puerta llorando porque en las redes estaban diciendo que venía otro terremoto más grande que el anterior”, relató.
Sánchez explicó que intentó tranquilizarla y remarcó que los terremotos no pueden predecirse con precisión: “Eso nadie es capaz de preverlo”, afirmó, “La gente está muy asustada”, resumió.
Familias que quedaron sin vivienda
El impacto del terremoto también se siente en las historias de las familias que perdieron sus hogares, Sánchez contó en La Última Rosca que intentó comunicarse con alrededor de 30 alumnos que viven en distintas zonas alcanzadas por el sismo. Algunos recién pudieron responder durante la madrugada y la mañana siguiente: “De mis alumnos en Pereira, por lo menos dos perdieron completamente su casa, o sea, quedaron totalmente en la calle”, relató.
También contó el caso de la madre de un amigo vinculado al ámbito cultural: “Su mami quedó totalmente sin casa”, señaló.
Pereira aparece, según el testimonio de Sánchez, entre las ciudades más afectadas. Cali también sufrió consecuencias importantes y uno de los casos mencionados fue el de un hospital donde la situación de los pacientes complicó las tareas de evacuación: “Al pegarle a un hospital, los enfermos no se podían retirar de los salones”, explicó.

Las comunicaciones siguen afectadas
Otro de los problemas que persisten después del terremoto es la dificultad para comunicarse en algunas zonas, Sánchez explicó que todavía no había logrado contactar con algunos de sus alumnos de Pereira y Cali y contó que una estudiante tuvo que desplazarse varios kilómetros para encontrar señal y electricidad: “Una alumna de Cali hace un ratico caminó como 5 kilómetros para poder tener señal y electricidad”.
Según su estimación, Pereira continuaba con importantes dificultades de comunicación, mientras que Cali también presentaba problemas: “Yo me atrevería a pensar que Pereira está al 50 por ciento de comunicación y Cali a un 30 por ciento de comunicación todavía”, sostuvo.
En Armenia, en cambio, la situación era diferente: “Armenia está restablecida como al 95 por ciento”, explicóm en cambio en Quibdó era especialmente compleja debido a las interrupciones en las vías de acceso: “Solo tiene comunicación en este momento por vía aérea. Entonces, está muy complicada”, señaló Sánchez.

Brigadas de rescate y ayuda internacional
Durante la charla con La Última Rosca, el entrevistado también contó que comenzaron a organizarse acciones de asistencia internacional para las zonas más afectadas, Sánchez señaló que amigos mexicanos vinculados a tareas de rescate ya estaban preparando brigadas para trasladarse hacia Pereira: “Por lo menos sé que allá ya se viene una brigada de rescatistas mexicanos”, contó.
La ayuda se vuelve especialmente necesaria en las zonas donde persisten los daños, las dificultades de acceso y los problemas para restablecer las comunicaciones: “Es mucha gente sin casa”.
Hacia el cierre de la entrevista con La Última Rosca, Joel Sánchez describió una escena que refleja el drama que atraviesan muchas familias después del terremoto: “Ahorita cuando yo venía para acá, para el centro de la ciudad, veía mucha gente con los bolsos, con la ropa encima, con las maletas caminando”, relató.
Y remarcó que esa situación se observaba incluso en Armenia, una de las ciudades que, según su testimonio, tuvo menor impacto en comparación con otras localidades: “Y eso que esta es la ciudad menos afectada de las cinco. Entonces, imagínense lo que puede estar pasando la gente en los otros lugares”, expresó.
“Es doloroso. Es mucha gente sin casa”, concluyó Sánchez en su diálogo exclusivo con La Última Rosca, de Radio Up.



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