El Gobierno nacional insiste en su estrategia de contener el tipo de cambio para asegurar la continuidad del proceso de desinflación, basados en un modelo macroeconómico teórico-práctico japonés. En una reunión clave realizada el viernes en la Bolsa de Comercio de Rosario, altos asesores del ministro de Economía, Luis Caputo, transmitieron a los productores agropecuarios que el dólar oficial tenderá a la baja, en medio de las actuales bandas cambiarias de entre $1000 y $1400.
Federico Furiase (director del Banco Central), Felipe Núñez (director del BICE) y Juan Pazos (jefe de ARCA) expusieron que la baja de las retenciones será transitoria —hasta el 30 de junio— y recomendaron a los productores liquidar ahora sus cosechas para aprovechar la rentabilidad actual y evitar riesgos ante un tipo de cambio que, según anticipan, seguirá apreciándose.
La referencia que eligieron para explicar el camino económico es el modelo japonés, que impulsó la apreciación del tipo de cambio como herramienta para fortalecer el poder adquisitivo y reducir la pobreza. “La baja de la inflación permitirá aumentar la demanda interna y mejorar los ingresos”, aseguraron en el encuentro.

El propio presidente Javier Milei ratificó esta hoja de ruta. “Estamos haciendo todo para que el dólar vaya a la banda inferior. Con los dólares que vamos a juntar, el tipo de cambio para la cobertura de la base amplia sería de $900”, señaló.
En paralelo, las autoridades recalcaron que no está en los planes una nueva devaluación y que las prioridades a futuro incluyen la baja del impuesto al cheque en 2026, además de continuar con la reducción de la inflación como objetivo inmediato.
El viernes, el dólar MEP cerró en $1.333 y el dólar “teórico”, calculado sobre base monetaria y reservas, rondaba los $1.377. Sin embargo, con el ingreso de u$s 12.000 millones adelantados por el FMI, ese dólar teórico se desplomaría a cerca de $928.
La estrategia oficial pasa por inducir a los productores a liquidar ahora, realizar operaciones de carry trade y aprovechar la baja temporal de retenciones antes de su vencimiento el 30 de junio. A pesar del escepticismo de algunos sectores agroexportadores, que esperan un dólar mínimo de $1300, en Hacienda confían en que la cotización convergerá a la banda inferior.
Actualmente, las reservas netas alcanzan los u$s 5.800 millones y las brutas superan los u$s 39.000 millones. No obstante, el Gobierno aún necesita sumar unos u$s 5.000 millones más para cumplir con las metas de reservas acordadas con el FMI para el 13 de junio.
Más allá del corto plazo, la intención oficial es migrar hacia un régimen de flotación cambiaria pura, donde la acumulación de reservas pierda centralidad. Mientras tanto, el mensaje es claro: no habrá devaluación y el dólar deberá seguir bajando para consolidar el nuevo ciclo económico.
¿Cuál es el modelo japonés que propone el Ejecutivo nacional?
El modelo japonés al que hace referencia el Gobierno argentino se basa en una estrategia de apreciación cambiaria controlada: Japón, en distintas etapas de su historia económica (especialmente tras su recuperación de posguerra y durante los años de alta competitividad industrial), utilizó un yen fuerte para reducir la inflación interna, abaratar costos de importación y mejorar el poder adquisitivo de su población. La apreciación del tipo de cambio ayudó a consolidar la estabilidad macroeconómica, aumentar el consumo interno y sostener tasas de crecimiento bajas pero constantes. En Argentina, el equipo económico busca aplicar un esquema similar: fortalecer el peso, evitar una nueva devaluación y reducir la inflación estructural apostando a una mayor estabilidad monetaria.



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