El presidente del Colegio de Profesionales de la Enfermería, Sergio Román Ulrich, alertó sobre la detección de personas que se desempeñan como enfermeros sin contar con título habilitante ni matrícula profesional en distintos sanatorios y clínicas privadas de la provincia.
En comunicación con el programa La Última Rosca, emitido por Radio Up, Ulrich explicó que desde 2023 el Colegio intensificó los controles para regular el ejercicio profesional: “nosotros queremos regular, sea como sea, el ejercicio de la profesión”, afirmó, y remarcó que durante el año pasado trabajaron de manera articulada con el Ministerio de Salud Pública logrando ordenar “en gran parte, casi todo lo que es salud pública”.

Sin embargo, señaló que el principal foco de conflicto actualmente está en el ámbito privado: “hay clínicas que ni nombre tienen, no podemos comunicarnos”, sostuvo, al detallar que enviaron notas formales a sanatorios y al Colegio de Médicos para conocer cuáles establecimientos están habilitados y qué nómina de profesionales poseen.
Ulrich precisó que actualmente el Colegio cuenta con 2.984 enfermeros activos matriculados, mientras que otras 980 personas se encuentran en proceso de regularización. Además, indicó que hay más de 1.400 matriculados que hoy no están trabajando.
Personas sin título ejerciendo
Uno de los puntos más sensibles es la presencia de personas sin formación profesional desempeñando tareas propias de enfermería: “hay personas que se encuentran en la enfermería sin un título. Otra cosa muy importante a destacar: un estudiante no es enfermero”, subrayó.

También cuestionó a instituciones privadas que ofrecen cursos breves y luego insertan a esos egresados en el sistema sanitario: “los colegios no realizan matrícula de auxiliar de enfermería y hay instituciones que contratan a estas personas que hacen un curso de tres meses y ponen en peligro el trabajo del enfermero profesional, porque le pagan mucho menos”, denunció.
Según explicó, esta práctica no solo afecta la inserción laboral de los profesionales matriculados, sino que puede comprometer la seguridad de los pacientes: “todo lo que pasa en el ámbito operatorio, con todas las prácticas que hagan y no son enfermeros, y hay alguna mala práctica, esto termina recayendo en el hospital público”, advirtió.
Controles y certificación
Ulrich indicó que el Colegio avanzará con una resolución que permitirá inspeccionar periódicamente los sanatorios privados y emitir una certificación oficial: “cada dos años vamos a poder controlar todos los sanatorios y les vamos a dar un certificado que certifique que todos los enfermeros que están trabajando en ese sanatorio son enfermeros”, explicó.
El objetivo, aseguró, es brindar mayor seguridad a los pacientes: “Nosotros estamos preocupados por la gente”.
Mientras aguardan respuestas formales del Colegio de Médicos sobre la habilitación de clínicas privadas, desde el Colegio de Profesionales de la Enfermería anticiparon que continuarán recorriendo municipios y verificando establecimientos para garantizar que el ejercicio de la profesión se realice dentro del marco legal vigente.



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