La aparición de dos nuevos yaguaretés silvestres en el Parque Nacional Parque Nacional El Impenetrable representa un avance clave para la conservación del felino más grande de América en la región chaqueña. El hallazgo fue confirmado por la Fundación Rewilding Argentina, que lleva adelante un programa de restauración ecológica y monitoreo de la especie en el norte argentino.
Uno de los ejemplares, un macho silvestre, logró ser capturado de manera segura para colocarle un collar satelital que permitirá seguir sus movimientos, comportamiento y adaptación dentro del área protegida. El monitoreo es considerado fundamental para entender cómo utilizan el territorio y garantizar medidas de protección más efectivas.
“Antes, muchos de estos machos aparecían una vez y después desaparecían sin dejar rastro. Hoy podemos monitorearlos, entender cómo usan el territorio y trabajar para cuidarlos”, explicó Débora Abregú, coordinadora de Conservación del Proyecto El Impenetrable de la Fundación Rewilding Argentina.

La presencia de nuevos machos en la zona se combina con el programa de liberación de hembras desarrollado en el parque nacional, lo que incrementa las posibilidades de reproducción natural de la especie. En ese contexto, durante 2025 se registró un hecho histórico: el nacimiento de los primeros cachorros de yaguareté en libertad en más de 35 años en el Gran Chaco argentino.
Además del impacto ambiental, el proyecto involucra activamente a las comunidades locales. Días atrás, alumnos de escuelas de la localidad chaqueña de Miraflores participaron en una votación para elegir el nombre del yaguareté monitoreado. El ejemplar fue bautizado como “No’huet”, palabra del idioma Qom que significa “Rey de los animales”.
Hasta hace pocos años, los registros de yaguaretés en la región se limitaban a huellas, fotografías aisladas o relatos de pobladores rurales. Hoy, gracias al uso de tecnología satelital y a las estrategias de rewilding, los especialistas pueden seguir de cerca la evolución de la población y evaluar cómo los animales vuelven a ocupar su hábitat natural.

La recuperación del yaguareté tiene un rol central en el equilibrio ecológico del monte chaqueño. Como depredador tope, regula las poblaciones de otras especies y contribuye a mantener la salud del ecosistema. Además, la presencia del felino comienza a impulsar el turismo de naturaleza y nuevas oportunidades para las comunidades cercanas al parque.
El modelo de conservación implementado en Chaco toma como referencia la experiencia desarrollada en los Esteros del Iberá, donde actualmente viven cerca de cincuenta yaguaretés en libertad luego de más de setenta años de ausencia de la especie.
Pese a los avances, los desafíos continúan. En el Gran Chaco se estima que quedan menos de veinte yaguaretés silvestres, amenazados principalmente por la deforestación y la caza ilegal. Sin embargo, la llegada de nuevos ejemplares y el fortalecimiento de los programas de conservación posicionan a Argentina como uno de los principales referentes regionales en restauración de fauna silvestre.



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