La caída del consumo también golpea a uno de los productos más tradicionales de la mesa de los argentinos: el pan. Sergio Petri, empresario panadero de Misiones, aseguró que desde hace aproximadamente dos años observa una baja sostenida de la demanda y advirtió que el contexto económico volvió cada vez más complejo el sostenimiento de empresas con estructuras importantes de personal, locales y producción.
En una entrevista con Segunda Página, por Radio Up, Petri describió un escenario de menor consumo que ya no alcanza solamente a bienes considerados prescindibles, sino también a productos de consumo diario. “Hace, no sé exactamente, pero dos años aproximadamente viene picada el consumo. Y eso que tenemos un producto que es esencial y la verdad que está sufriendo bastante”, afirmó.
El empresario aclaró que el pan mantiene un lugar central dentro de los hábitos cotidianos, pero eso no impide que el sector sienta el efecto de la pérdida de poder de compra. “El pan sigue a la orden del día. Eso nunca para, nunca deja, pero claramente el contexto económico está difícil”, señaló.

Caída del consumo y una estructura cada vez más difícil de sostener
Panadería Petri cuenta actualmente con cinco sucursales y emplea de manera directa a más de 100 personas. A eso se suma, según explicó su propietario, el movimiento económico indirecto generado alrededor de proveedores, servicios y otras actividades vinculadas con la producción y comercialización.
Petri valoró especialmente haber alcanzado ese nivel de generación de empleo, aunque reconoció que el esfuerzo necesario para sostenerlo aumentó considerablemente. “Directo son más de 100 y también hay un derrame de todo eso. Estamos muy contentos por eso, pero a la vez bastante complicados porque sostener toda esa estructura se está poniendo bastante difícil”, afirmó.
La definición sintetiza una de las principales tensiones que atraviesa buena parte del empresariado pyme: la necesidad de mantener empleo, infraestructura, producción e inversiones en un escenario donde el consumo no acompaña con la misma intensidad.
Petri destacó el respaldo de sus clientes, al que definió como uno de los factores que permite sobrellevar el momento. “Siempre reconozco y agradezco a nuestros clientes, siempre nos acompañan, siempre están y eso hace que sea un poquito más llevadero, pero el contexto económico está difícil”, insistió.

“Si tuviera que arrancar de cero, sería muy difícil”
Una de las definiciones más contundentes de la entrevista apareció cuando fue consultado sobre si volvería a iniciar un emprendimiento desde cero en la Argentina actual.
La respuesta fue directa. “Difícil, difícil, muy difícil”, contestó Petri.
La afirmación cobra peso porque proviene de un empresario que construyó su actividad desde abajo, atravesó distintos ciclos económicos y actualmente sostiene una empresa con cinco locales y más de un centenar de trabajadores. Su mirada no estuvo centrada en una evaluación partidaria, sino en las dificultades prácticas que enfrenta quien debe administrar costos, empleo, producción e inversiones en un escenario económico cambiante.
Capacitación e innovación para sobrevivir
Frente a la caída de la demanda, Petri remarcó que las empresas no pueden permanecer estáticas. La capacitación permanente, la innovación y la búsqueda de nuevas herramientas aparecen, según su experiencia, como parte de una estrategia de supervivencia. “Tenemos que estar siempre en la vanguardia con la capacitación porque, si no te preparás, te quedás”, sostuvo.
En ese sentido, destacó la inversión de la empresa en formación y recordó el desarrollo de una escuela de panadería, iniciativa con la que buscan profesionalizar todavía más el oficio. “En nuestro rubro vivimos de eso e invertimos y hacemos todo lo que creemos necesario para estar en punta y pelear todos los días”, explicó.
Para Petri, los momentos de crisis obligan a profundizar ese esfuerzo. “Mucho más en este contexto difícil económico, que es una realidad la que estamos viviendo. Con más razón hay que estar más atento todo el tiempo, haciendo algo distinto, un poquito más de cada cosa para sobrevivir”, afirmó.

La disciplina como herramienta frente a la crisis
Durante la entrevista, el empresario también habló sobre su trayectoria personal y los valores que considera determinantes para desarrollar un proyecto a largo plazo.
Petri resumió su visión en una frase: “La disciplina supera la inteligencia”. A su entender, la constancia diaria termina siendo un factor decisivo incluso por encima de otras condiciones. “Con disciplina, a la larga siempre vamos a ganar. Todos los días haciendo esfuerzo, todos los días empeñándose en el trabajo, en el proyecto y claramente el resultado tiene que llegar”, sostuvo.
Para el empresario, ese concepto adquiere todavía más importancia en períodos de dificultades económicas. “La disciplina para mí es uno de los mensajes más importantes, y mucho más en tiempos difíciles”, añadió.
Diez años atravesando distintos ciclos económicos
La empresa se prepara además para celebrar una década de actividad. Petri destacó que diez años pueden parecer poco observados de manera lineal, pero adquieren otra dimensión cuando se consideran las diferentes condiciones económicas que debieron atravesar.
“Si miramos estos diez años así, lineal, parece que no son muchos, pero haberlos vivido y transcurrido con todo lo que implica lo económico, todo lo que implica mantener una empresa en la Argentina, la verdad que es motivo para festejar”, sostuvo.
En ese período, la firma logró expandirse, abrir nuevas sucursales, incrementar su plantilla de trabajadores y avanzar en proyectos de capacitación. El aniversario, sin embargo, llega en un escenario que Petri describe como especialmente exigente.
La fidelidad de los clientes, otro factor clave
Más allá de las herramientas comerciales y de marketing, el empresario atribuyó buena parte de la continuidad de la empresa a la relación construida con sus clientes.
Petri evitó afirmar que la marca haya “impuesto” sus productos en el mercado, pero sí reconoció que logró construir una presencia cotidiana en las mesas de los posadeños. “Claramente estamos en la mesa de nuestros clientes constantemente porque, caso contrario, no sería posible”, señaló.
Para el empresario, esa fidelidad se convierte en un activo central cuando el consumo se retrae. “Estamos ahí todos los días en la mesa de nuestros clientes y eso hace que estemos vivos hoy”, afirmó.
Un aniversario en medio de la retracción
Panadería Petri celebrará sus diez años junto con el Día del Panadero, que se conmemora el 4 de agosto.
Como parte de las actividades, la empresa organizará un sorteo el domingo 2 de agosto, frente a su local de Itaembé Guazú, con participación de clientes, trabajadores y proveedores. Petri señaló que el festejo busca compartir el aniversario con quienes acompañaron el crecimiento de la firma. “Queremos compartir esa alegría con nuestros clientes”, sostuvo.
Más allá de la celebración, sus declaraciones dejaron una radiografía del momento económico del sector: una empresa que continúa funcionando, capacitando empleados, generando trabajo e intentando crecer, pero dentro de un escenario donde vender se volvió más difícil.
La advertencia de Petri adquiere relevancia porque alcanza incluso a una actividad vinculada con un alimento esencial. “Hace aproximadamente dos años viene picada el consumo”, insistió.
Y aunque el pan continúa formando parte de la compra cotidiana, la retracción se traduce en una presión creciente sobre las empresas que deben sostener costos, empleo e inversiones.
El desafío, según su mirada, pasa por resistir con más capacitación, innovación, disciplina y cercanía con el cliente. Pero su respuesta al imaginar un nuevo comienzo refleja con crudeza el escenario actual: emprender desde cero hoy, admitió, sería “muy difícil”.



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