En el marco del Día Mundial del Sida, que se conmemora cada 1° de diciembre, el Hospital Materno Neonatal (HMN) de Posadas se suma a la campaña provincial con una semana completa de testeos rápidos, gratuitos, voluntarios y confidenciales para detectar VIH, sífilis y hepatitis B. Del 1 al 7 de diciembre, cualquier persona que se acerque al centro de salud podrá conocer su estado serológico en pocos minutos y recibir consejería especializada.
En diálogo con Radio Up, el doctor Fabián Zelaya, jefe del Servicio de Infectología del HMN y titular del Programa Provincial de VIH, explicó que esta fecha no es un hecho aislado, sino una oportunidad para visibilizar el trabajo que se realiza durante todo el año en la provincia en materia de prevención, diagnóstico y tratamiento.
Zelaya recordó que, tras la pandemia, el consultorio que se utilizaba para hisopados de COVID en mujeres embarazadas se transformó en un centro de testeo permanente. Allí se ofrece el test rápido a la gestante en su primera consulta en el hospital y se garantiza el seguimiento posterior, tanto de la futura madre como de su entorno cercano.
El infectólogo subrayó que el test no se limita a la embarazada: también se invita a quien acompañe a la gestante, ya sea la pareja —a quien definió como “cogestante”—, la madre, una hermana, una tía o cualquier familiar. “Se le ofrece el test a todos”, remarcó, con el objetivo de ampliar la red de detección y cuidado.
Los testeos son sencillos y rápidos: se realizan con un pinchazo en el dedo y en 15 a 20 minutos la persona conoce su resultado. A partir de allí se brinda una consejería poses test, que en caso de resultar negativa apunta a reforzar cómo cuidarse, por qué cuidarse y para qué cuidarse, especialmente pensando en el binomio madre-bebé. Si el resultado es positivo o presuntamente positivo, se activa de inmediato un circuito protegido de atención.

Circuito de atención inmediata ante un resultado positivo
Zelaya detalló que, ante un resultado reactivo o presuntamente positivo, la persona no se va del hospital sin una respuesta concreta.
En el caso de VIH u otras infecciones, se otorga un turno protegido con clínica o infectología para confirmar el diagnóstico y definir el tratamiento. Si el resultado positivo es por sífilis, la derivación es directa a enfermería, donde se aplica en el momento la primera dosis de penicilina. De este modo se busca reducir el riesgo de sífilis congénita y de transmisión vertical de VIH, dos escenarios que preocupan especialmente al equipo de salud.
El médico insistió en que la lógica es clara: detectar a tiempo, iniciar el tratamiento cuanto antes y acompañar a la persona con información y contención, no solo en el marco de la semana del 1 al 7 de diciembre, sino durante todo el año.
Más casos, pero también más detección: el “vaso medio lleno”
Consultado sobre si aumentaron las consultas y los casos positivos, Zelaya reconoció que se observa un incremento de las enfermedades de transmisión sexual (ETS), sobre todo sífilis, tanto a nivel provincial como nacional y global. Sin embargo, planteó una mirada doble:
Por un lado, se verifica un aumento de notificaciones, especialmente de sífilis en embarazadas y de sífilis congénita, así como de casos de VIH. Pero, por otro lado, ese aumento también se explica porque hoy se está testeando más y mejor.
La provincia de Misiones incorporó el testeo rápido a cada operativo de salud que realiza junto al SIM Mujer, SIM Misiones y otros organismos gubernamentales y no gubernamentales. En cada operativo de cercanía, la comunidad encuentra una mesa de test para VIH, sífilis y hepatitis, lo que permite ampliar la cobertura y acercar la prevención a los barrios.
Zelaya destacó que años atrás, hacerse un análisis para ETS implicaba un circuito lento y burocrático: primero una consulta médica para obtener la orden, luego el turno en el laboratorio para varios días después. Hoy, en cambio, la accesibilidad es la clave:
La persona solo necesita acercarse a un lugar donde haya testeo, como el Hospital Materno Neonatal, el Hospital Baliña, el Hospital de Alta Complejidad y otros centros del interior de la provincia, y simplemente pedir que le realicen el test, sin receta ni orden médica.
Accesibilidad en los barrios: la importancia del primer nivel de atención
Para el jefe de Infectología, la expansión del test rápido al primer nivel de atención fue determinante. Puso como ejemplo a una persona que vive en un barrio periférico como el Kirchner: si el centro de salud más cercano cuenta con personal capacitado —agentes sanitarios, enfermeros o médicos— y la comunidad sabe en qué días y horarios se realizan los testeos, entonces la decisión de testearse no queda trabada en trámites ni en esperas de 10 días por un turno.
“El test rápido tiene que estar en ese lugar donde la accesibilidad para ese misionero o esa misionera no tenga trabas”, remarcó. Para eso, el Ministerio de Salud trabaja en la logística: capacitación, provisión de insumos y articulación entre programas.

Desinversión nacional y esfuerzo provincial
En este escenario de mayor demanda y expansión del testeo, el infectólogo advirtió un dato alarmante: la retracción de la inversión nacional en insumos de prevención durante los últimos años.
Según relató, Misiones pasó todo el año pasado y buena parte de este año sin recibir preservativos desde Nación, lo que obligó a la provincia a hacerse cargo de la compra y distribución. Aunque el Estado provincial asumió el costo, la escala no es la misma que cuando compra el Ministerio de Salud de la Nación en grandes licitaciones.
A través de los programas de salud sexual, VIH y ETS, la provincia distribuyó la cantidad posible de preservativos al resto de los hospitales y centros de salud, pero el faltante se hizo notar: dispensers semivacíos, menos campañas visibles, menos comunicación, y, como consecuencia, más casos.
Zelaya fue categórico al vincular la desinversión con el aumento de infecciones: cada recorte en insumos y en campañas de comunicación se traduce, tarde o temprano, en más diagnósticos de sífilis, hepatitis y VIH.
En cuanto a la medicación, el médico explicó que el año pasado hubo un problema puntual con la provisión de retrovirales en jarabe para niños expuestos al VIH, es decir, hijos de madres positivas, aunque no necesariamente infectados. Nuevamente fue la provincia la que compró esos medicamentos para sostener los tratamientos. Antes, todos esos insumos llegaban desde Nación de manera regular.
Jóvenes, redes sociales y el “no uso” del preservativo
Uno de los datos que más preocupa a los equipos de salud es el rango etario de los nuevos casos. Según Zelaya, la franja más afectada sigue siendo la de 18 a 25 años, una población joven fuertemente influenciada por las redes sociales y por mensajes que banalizan el riesgo.
El especialista advirtió sobre la tendencia del “no uso de preservativo”, que se instaló como una moda bajo consignas como “a pelo” o “peluche”. En un contexto donde la información es abundante y está a un clic de distancia, el problema no es la falta de datos, sino el tipo de mensaje que se viraliza.
El médico cuestionó el rol de ciertos influencers que promueven prácticas de riesgo y planteó la necesidad de capacitarlos para que puedan emitir mensajes responsables sobre salud sexual. También alertó sobre otras conductas peligrosas en adolescentes y jóvenes, como el consumo de pastillas vigorizantes para pasar fines de semana enteros teniendo relaciones sexuales sin protección.
“Si queremos revertir las enfermedades de transmisión sexual, no podemos quedarnos quietos frente a esos discursos”, sostuvo.

Educar a quienes educan: el vínculo clave entre salud y escuela
Además de trabajar directamente con adolescentes y jóvenes, Zelaya señaló que es imprescindible volver a fortalecer el vínculo entre salud y educación. Esto implica no solo llegar a los estudiantes, sino también formar a quienes los educan: padres, docentes, preceptores y otros referentes.
El médico reivindicó las experiencias en las que la temática de las enfermedades de transmisión sexual se trabajaba de manera articulada en las escuelas, y propuso retomar ese camino. También mencionó la importancia de incluir a otros colectivos, como las personas con discapacidad, que tampoco están ajenas al riesgo de infección y muchas veces quedan fuera de las campañas de prevención.
Zelaya trazó un paralelismo con la situación de las vacunas en el país, donde la cobertura se deterioró mientras discursos antivacunas llegaban incluso al Congreso de la Nación, a pesar del esfuerzo sostenido de sociedades científicas como la pediátrica para revertir el panorama. Para él, se trata del mismo desafío: reinstalar la evidencia científica y la salud pública en el centro del debate.
Más allá del 1 de diciembre: el testeo gratuito está disponible todo el año
Si bien del 1 al 7 de diciembre el HMN concentra actividades específicas de sensibilización y testeo en el marco del Día Mundial del Sida, Zelaya insistió en que la prevención no se agota en una semana.
En Misiones, cualquier persona puede acercarse durante todo el año a los hospitales y centros de salud y solicitar el test gratuito de VIH, sífilis y hepatitis B. Incluso, en muchos casos, cuando se realizan análisis de sangre de rutina, el propio pedido incluye la opción de incorporar estas pruebas para quien desee conocer su estado.
Los resultados en 15 minutos permiten tomar decisiones informadas y, sobre todo, cortar cadenas de transmisión. En un contexto en el que el “sexo sin preservativo” se instala como algo “normal”, el mensaje de los equipos de salud es concreto: el preservativo no es solo un método anticonceptivo, es una herramienta fundamental para cuidar la propia salud y la de la pareja, incluso en vínculos ocasionales o en relaciones de amistad con derechos.

Al cierre de la entrevista, desde Radio Up recordaron que el test es un derecho, que no requiere orden médica, que es confidencial y que está pensado para que cada misionero y misionera pueda saber cómo está su salud sin barreras económicas ni burocráticas. Porque, como remarcó el propio equipo periodístico, muchas veces las personas no hablan de su estado de salud con su pareja y siguen manteniendo relaciones sin protección, sin saber que podrían estar contagiando o contagiándose.
En ese escenario, la semana del 1 al 7 de diciembre vuelve a ser una oportunidad para volver a poner el tema sobre la mesa, pero también para recordar que el compromiso con la prevención, el testeo y el tratamiento es todos los días del año.
VIH: en Argentina se detectan 6.400 casos anuales y disminuye la inversión pública en prevenciónhttps://t.co/5wrsT3wFJf pic.twitter.com/LLbcGnGk8W
— Radio Up 95.5 (@radioup955) November 30, 2025



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