Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas argentinas durante el Día del Niño 2026 cayeron 2,5% interanual a precios constantes, según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) realizado entre comercios de distintos rubros. La baja se produjo en un contexto de consumo más cauteloso, con compras postergadas y una mayor búsqueda de productos de menor valor.
El ticket promedio alcanzó los $45.892, frente a los $33.736 registrados en la misma fecha de 2025. De acuerdo con CAME, una vez descontado el efecto de la inflación, esto representó una mejora real del 0,8%. Sin embargo, el monto quedó por debajo de los $57.500 proyectados previamente por Focus Market.
Para intentar sostener las ventas, el 81,2% de los comercios implementó promociones, aunque la proporción fue 5,8 puntos porcentuales inferior a la del año pasado. Entre las estrategias más utilizadas se destacaron la financiación con tarjeta, con 55,3%, y los descuentos en efectivo, con 46,2%.
Desde CAME señalaron que, pese a las promociones y las opciones de pago, el comportamiento de los consumidores estuvo marcado por una mayor cautela. “A pesar de los esfuerzos comerciales orientados a captar volumen mediante descuentos agresivos y cuotas, la demanda respondió de manera selectiva, postergada y se volcó hacia tickets de menor escala”, indicó la entidad.
El resultado también mostró que el Día del Niño no alcanzó para modificar de manera significativa el desempeño general del comercio pyme. En 2025 las ventas habían retrocedido 0,3%, por lo que el resultado de este año profundizó la tendencia negativa.

Qué esperaban los comercios
El balance frente a las expectativas también reflejó un escenario ajustado. El 43,6% de los comercios afirmó que las ventas estuvieron dentro de lo previsto, mientras que el 41,7% aseguró que el resultado quedó por debajo de sus estimaciones. Dentro de este último grupo, un 38,1% calificó el desempeño como peor y un 3,6% como mucho peor.
En tanto, apenas el 14,7% de los comercios obtuvo un resultado superior al esperado: un 12,7% lo consideró mejor y un 2% mucho mejor.
CAME sostuvo que las promociones permitieron sostener el movimiento comercial, aunque con un impacto sobre la rentabilidad. “La absorción de costos de financiamiento y la aplicación de descuentos agresivos permitieron alcanzar niveles de colocación similares o levemente inferiores a los del año anterior, aun a costa de comprimir la rentabilidad”, explicó la entidad.
El relevamiento también registró que los consumidores postergaron las compras hasta los últimos días y priorizaron productos de menor precio, mientras ganaron participación otros canales de comercialización.
En cuanto al impacto de la celebración sobre la actividad mensual, el 36% de los comercios consideró que la fecha aportó movimiento, aunque sin modificar el escenario general. Otro 35,5% señaló un impacto moderado y el 19,3% no observó incidencia sobre sus ventas.

Cómo se comportaron los principales rubros
El desempeño fue dispar entre las categorías relevadas. Jugueterías registró una caída del 4,8%, con un ticket promedio de $45.038.
En indumentaria y accesorios, las ventas disminuyeron 4,1% y el gasto promedio se ubicó en $42.344. En calzado y marroquinería, el retroceso fue del 3,1%, con un ticket de $50.680.
Por su parte, las ventas de equipos de audio y video, celulares y accesorios bajaron 1%, mientras que el ticket promedio alcanzó los $51.136.
El menor retroceso se registró en librerías, con una baja del 1,8%, y un gasto promedio de $38.279.
El relevamiento de CAME concluyó que la celebración funcionó principalmente como una oportunidad para mejorar la rotación de mercadería y generar liquidez en los comercios, pero sin producir un cambio sostenido en la evolución del consumo pyme.



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