En el marco del Día del Maestro, el docente Leandro Sánchez dialogó con el programa La Última Rosca, emitido por Radio Up, y compartió una mirada sobre el lugar que ocupa un maestro en la vida de sus alumnos, además de analizar las dificultades que atraviesa actualmente la educación.
Sánchez destacó que uno de los aspectos más gratificantes de la profesión aparece muchos años después del paso de los estudiantes por las aulas, cuando los ex alumnos regresan para contar qué fue de sus vidas: “Nosotros decimos que ese es el día de cobro, cuando alguien se te acerca, te cuenta su vida, que no tendría por qué, te saluda afectuosamente. La moneda va y viene, pero el afecto y los recuerdos para toda la vida, la verdad que son, por lo menos para mí, un combustible”, expresó.

En ese sentido, recordó el encuentro reciente con un exalumno que actualmente trabaja como policía y que se acercó a saludarlo mientras se encontraba junto a su esposa en la Plazoleta Güemes de Oberá.
También relató una experiencia vinculada con su propia infancia: “Hace muchísimos años fui a visitar a mi maestra de jardín de infantes, ya fallecida, y me mostró que en su casa tenía un dibujo que le había hecho yo cuando tenía cinco años”, contó.
Para Sánchez, esas experiencias muestran que, pese al avance tecnológico, la figura del docente continúa ocupando un lugar significativo en la memoria y en la vida de las personas.
La situación de las escuelas en Misiones en el dia del maestro
Al analizar la actualidad de la tarea docente, Sánchez señaló que existe un contexto social complejo y cuestionó la desvalorización que atraviesa la profesión: “Es un momento social difícil, la sociedad está pasando por momentos difíciles. A veces pasamos por un momento de, por lo menos en algunos sectores, de desvalorización de la tarea docente”, sostuvo.
Además, hizo referencia al cierre de aulas en la provincia de Misiones por falta de matrícula, particularmente en el caso de las aulas satélite: “En este momento se están cerrando aulas en la provincia de Misiones porque no tienen la cantidad de alumnos suficiente”, afirmó, y explicó que en algunos casos los estudiantes deben recorrer “tres o cuatro kilómetros” para llegar a la próxima escuela.
Según planteó, la situación no solamente tiene consecuencias laborales para los docentes, sino que también afecta el acceso de los niños a una escuela cercana.

“Nos merecemos un proyecto distinto”
Durante la entrevista, el docente también consideró necesario avanzar hacia un proyecto educativo que contemple de manera integral las necesidades de los estudiantes: “Falta un proyecto, la verdad que yo tengo esa sensación y muchos compañeros compartimos esa sensación, falta un proyecto orientador”, manifestó.
En esa línea, remarcó que las condiciones sociales también tienen un impacto directo sobre el aprendizaje: “Si los pibes van con hambre es porque hay una situación social difícil y si no hay comida en el comedor o no hay suficiente, bueno, un alumno con hambre no puede aprender todo lo que tiene que aprender”, expresó.
Para Sánchez, la discusión educativa debe incluir no solamente cuestiones salariales, sino también las condiciones en las que docentes y alumnos desarrollan diariamente la tarea educativa: “Hay que sincerarse y hay que decir lo que nos falta, cómo lo vamos a suplir y eso no está reconocido”, sostuvo.
Un debate que necesita a todos los actores
Al referirse a los resultados educativos y a las pruebas PISA, Sánchez planteó que es necesario ampliar la discusión y sumar a los distintos sectores de la sociedad: “Hay que contemplar la palabra de los padres”, afirmó, y recordó el Congreso Pedagógico Nacional realizado durante la década de 1980 como un antecedente de participación y debate sobre la educación argentina.
“Si hay problema con los resultados, tenemos que estar todos los actores con predisposición al diálogo, a escucharnos y a tratar de encontrar esas modificaciones que nos pueden ayudar”, señaló.

El alumno, “el combustible esencial”
Sobre el final de la entrevista, Sánchez fue consultado sobre qué impulsa actualmente a los docentes a continuar enseñando pese a las dificultades: “Para mí y para muchos de mis compañeros, el combustible esencial es el niño, lo principal en el aula es el alumno”, respondió.
Y resumió el vínculo particular que se construye entre docentes y estudiantes con una comparación: “Yo creo que el trabajador docente es el único trabajador que su objeto de trabajo le demuestra cariño”.

“El árbol no te dice te quiero, el árbol no te acaricia, no te dice feliz día, no te trae un regalo, no pasa eso”, expresó.
Finalmente, sostuvo que el reconocimiento de los alumnos, sus familias y sus colegas constituye uno de los principales motores de la profesión: “Después la moneda va y viene, las circunstancias a veces son mejores o son peores, pero el reconocimiento del niño, de la familia y de los colegas también, la verdad que ese es el motor esencial para esta tarea que es tan importante”.



//



