En el marco del Día del Cardiólogo, profesionales de la salud alertan sobre un cambio preocupante en el perfil de las enfermedades cardiovasculares, que ya no afectan exclusivamente a adultos mayores sino que aparecen cada vez con mayor frecuencia en personas jóvenes.
Así lo explicó la cardióloga Fabiana Salvador (MP 06093), quien en diálogo con Radio Up, subrayó que la principal misión de la especialidad es preventiva: “Nuestra finalidad como médicos cardiológicos es tratar de promover siempre la prevención”, remarcó, al tiempo que recordó que “todas las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de mortalidad” tanto en el país como a nivel mundial.
Más casos en jóvenes: un cambio de paradigma

Según detalló la especialista, uno de los principales cambios en la actualidad es la edad de aparición de estas patologías. “Estamos viendo un aumento tanto de la incidencia como de la prevalencia de enfermedades cardiovasculares en personas jóvenes”, señaló.
En ese sentido, explicó que situaciones que antes eran excepcionales hoy comienzan a repetirse: “Antes era prácticamente impensado que un paciente de 30 años se presente con un infarto”, advirtió.
Para Salvador, este fenómeno está directamente vinculado a un déficit en el control de los factores de riesgo, entre los que mencionó la falta de actividad física, el tabaquismo y el estrés.
El impacto del contexto y el estrés

La profesional también hizo foco en el contexto social y económico como un factor determinante. “El estrés es un factor de riesgo importante que influye de forma negativa sobre la salud cardiovascular”, explicó.
En esa línea, consideró que el estrés social y económico tiene un impacto directo en la salud, especialmente en un escenario complejo como el actual.
Las patologías más graves y los síntomas de alerta

Entre las enfermedades más severas, Salvador destacó dos en particular: “Sin duda es el infarto agudo de miocardio y la disección aórtica”, indicó.
Ambas patologías, explicó, pueden manifestarse con un síntoma clave: el dolor de pecho. “Es un dolor que aprieta, genera una sensación opresiva… y puede asociarse a sudoración o náuseas”, detalló.
Además, remarcó la importancia de reconocer otras señales como la falta de aire y actuar con rapidez: “Ante la aparición de estos síntomas tiene que consultar rápidamente”.
Prevención: hábitos y controles médicos
En cuanto a las recomendaciones, la especialista insistió en la necesidad de adoptar hábitos saludables. “Se recomienda 30 a 40 minutos diarios de actividad física aeróbica”, indicó, junto con el control del peso, colesterol y triglicéridos, y la eliminación del tabaquismo.
A pesar del panorama, destacó un aspecto positivo: un mayor nivel de conciencia en la población. “Cada vez más los pacientes están tomando conciencia… hay muchos pacientes sanos que se acercan a la consulta para un chequeo”, afirmó.
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Finalmente, Salvador advirtió que esta tendencia representa un desafío tanto para la comunidad médica como para la población. “Sin duda nos preocupa y es un llamado de atención”, sostuvo.
También destacó que el riesgo cardiovascular ya no distingue tanto por género, ya que las mujeres han igualado e incluso superado en algunos casos a los hombres, lo que obliga a reforzar la educación y los controles.
En este contexto, el mensaje es claro: la prevención, el control temprano y la consulta médica oportuna son claves para reducir el impacto de enfermedades que siguen siendo la principal causa de muerte.
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