Una madrugada de furia sacudió al barrio Irigoyen, de Apóstoles, cuando una violenta pelea entre tres sujetos obligó a un despliegue de la Policía de Misiones que terminó con detenidos.
Todo comenzó cerca de las 03:15 horas de este lunes. Mientras la mayoría de los vecinos descansaba, el Centro de Operaciones 911 recibió una alerta urgente que daba cuenta de una gresca de proporciones en la vía pública. Los llamados telefónicos advertían sobre gritos y agresiones físicas en un punto neurálgico del barrio, lo que activó de inmediato el protocolo de emergencia.
Efectivos de la comisaría Tercera de la Unidad Regional VII se desplazaron rápidamente hacia el lugar del conflicto. Al llegar a la intersección de la calle San Luis y la calle Rivadavia, los uniformados se encontraron con un panorama caótico: tres hombres se estaban propinando golpes de puño y patadas en plena calle, ignorando por completo cualquier norma de convivencia.

Detenidos identificados
Ante la agresividad de los sujetos y el riesgo latente para los frentistas, los uniformados debieron intervenir de manera directa para separar a los violentos. Según confirmaron fuentes oficiales, los implicados fueron identificados como Kevin C. (23), Matías M. (19) y un tercer individuo conocido en el ámbito delictivo como Miguel Ángel V., alias “Padilla” (23).
La intervención policial fue clave para que la situación no pasara a mayores, ya que el nivel de hostilidad entre los jóvenes iba en aumento. Tras ser reducidos, se procedió al arresto formal de los tres ciudadanos, quienes no pudieron justificar el motivo del inicio del pleito que despertó a gran parte del vecindario.
Una vez controlada la escena, los detenidos fueron trasladados bajo una fuerte custodia a la sede policial correspondiente. Allí, fueron sometidos a los exámenes médicos de rigor para constatar las lesiones recíprocas sufridas durante la pelea callejera, las cuales, afortunadamente, no pondrían en riesgo sus vidas.
Actualmente, los tres jóvenes permanecen alojados en la comisaría jurisdiccional a disposición de la Justicia, enfrentando cargos por desorden público y riña. Se espera que en las próximas horas presten declaración ante el magistrado interviniente para esclarecer las causas que desencadenaron la violencia en la madrugada apostoleña.
El operativo fue destacado por las autoridades de la Unidad Regional VII, quienes resaltaron la rapidez de los efectivos para restablecer el orden y prevenir que civiles ajenos al conflicto resultaran heridos. La seguridad en el barrio Irigoyen ha vuelto a la normalidad, aunque el hecho dejó un sabor amargo entre los residentes de la zona.
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