En un procedimiento que resalta la eficacia del control penitenciario, agentes de requisa de la Unidad Penal VI incautaron sustancias prohibidas y un teléfono celular ocultos en el interior de papas, durante una inspección de rutina a alimentos enviados por familiares de internos.
La detección fue posible gracias a la exhaustiva revisión del personal penitenciario, que rápidamente dio aviso a las autoridades judiciales. Estas ordenaron la intervención de la División de Drogas Peligrosas y Criminalística, quienes se encargaron del secuestro de los elementos ilegales.

Tras realizar los análisis correspondientes, se confirmó que uno de los envoltorios contenía Cannabis Sativa y el otro varios gramos de cocaína. También se incautó un teléfono celular de alta gama, prohibido en contextos carcelarios por su posible vínculo con actividades delictivas.
El operativo contó con el valioso apoyo de la Sección Canes, cuya participación fue clave para reforzar los controles e impedir el ingreso de elementos ilegales al penal. Desde la institución destacaron el compromiso del personal con la seguridad interna y la prevención del delito dentro del sistema penitenciario.



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