Denunciaron al árbitro Luis Lobo Medina y Juan Pablo Beacon, allegado a Pablo Toviggino, luego de la filtración de un supuesto chat que evidenciaría una posible manipulación de resultados en un partido oficial.
El caso salió a la luz luego de que la Agencia Noticias Argentinas accediera a una conversación privada en la que Beacon habría contactado a Lobo Medina con el objetivo de favorecer a Tigre en un encuentro frente a Mitre de Santiago del Estero, generando sospechas sobre la transparencia arbitral.
En el intercambio filtrado, el propio Lobo Medina reconoce el esfuerzo realizado durante el partido al señalar que “laburé una banda”, justificando su actuación debido a que “jugó mal Tigre”. Estas palabras refuerzan las dudas sobre un posible direccionamiento del resultado.
Por su parte, Beacon responde con elogios hacia el árbitro: “Dejaste todo, hermano. Tranquilo que esas cosas se ven. Mi amigo está muy conforme”, en una frase que incrementa la polémica al insinuar la existencia de intereses externos en el desarrollo del partido.

Lo denunciaron tras un diálogo comprometedor
El diálogo se vuelve aún más comprometedor cuando Lobo Medina solicita una suma de 400 mil pesos, monto que en el año 2021 equivalía aproximadamente a 2000 dólares, lo que podría configurar un posible caso de corrupción deportiva.
Tras la difusión del chat, el legislador porteño Juan Facundo del Gaiso presentó una denuncia formal contra ambos implicados por la “posible comisión de delitos contra la propiedad privada”, lo que abre una instancia judicial que podría tener fuertes repercusiones en el ámbito deportivo.
El escándalo crece aún más debido a que Lobo Medina fue designado como árbitro para el partido en el que Tigre enfrentará a Banfield por la fecha 12 del Torneo Apertura de la Liga Profesional, situación que generó un inmediato rechazo.
Ante este escenario, el Sindicato de Árbitros Deportivos de la República Argentina (SADRA) solicitó de manera urgente que se lo aparte del encuentro, reclamando garantías de imparcialidad y credibilidad en la conducción del partido.
La polémica reabre el debate sobre los mecanismos de control, la transparencia en el arbitraje y el rol de los dirigentes dentro de la AFA, en un contexto donde la confianza en el sistema vuelve a quedar en el centro de la escena.
Ver esta publicación en Instagram



//



