La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo progresivo que afecta principalmente a las neuronas productoras de dopamina, una sustancia clave para el control del movimiento y la coordinación.
Aunque suele asociarse con el temblor en reposo, los especialistas advierten que este síntoma no siempre está presente y que existen señales tempranas, no motoras, que pueden aparecer incluso décadas antes del diagnóstico clínico.
De hecho, hasta un 20 % de las personas con Parkinson no presenta temblor, y cuando surgen los síntomas motores clásicos como rigidez, lentitud de movimientos o inestabilidad, una gran parte de las neuronas dopaminérgicas ya se ha perdido.

Por este motivo, en los últimos años la investigación científica ha puesto el foco en los llamados síntomas prodrómicos, es decir, manifestaciones tempranas que preceden a la etapa motora de la enfermedad.
Síntomas tempranos que pueden anticipar el Parkinson
Pérdida del sentido del olfato
La disminución o pérdida del olfato, conocida como anosmia, es uno de los signos más frecuentes en personas que luego desarrollan Parkinson. Puede presentarse de manera gradual y pasar desapercibida durante años. Estudios indican que esta alteración puede aparecer hasta 20 años antes del diagnóstico, lo que la convierte en uno de los marcadores más tempranos de la enfermedad.
Alteraciones en la conducta del sueño
El trastorno de conducta del sueño REM se caracteriza por la ausencia de la parálisis muscular normal durante el sueño, lo que provoca que la persona actúe físicamente sus sueños. Este síntoma está fuertemente asociado al desarrollo posterior de Parkinson y otras enfermedades neurodegenerativas, especialmente en personas mayores de 50 años.

Estreñimiento persistente
El estreñimiento crónico es otro síntoma no motor frecuente en el Parkinson. La enfermedad puede afectar los nervios que regulan el funcionamiento del sistema digestivo, y en muchos casos esta alteración aparece años antes de los problemas de movimiento. Investigaciones han demostrado que las personas con estreñimiento persistente tienen mayor riesgo de desarrollar la enfermedad a largo plazo.
Mareos al ponerse de pie
La hipotensión ortostática, una caída brusca de la presión arterial al cambiar de posición, puede provocar mareos, visión borrosa o desmayos. Cuando esta condición no se explica por deshidratación, medicación u otros factores comunes, puede estar vinculada a alteraciones neurológicas tempranas relacionadas con el Parkinson.

La importancia de detectar señales tempranas
Si bien estos síntomas por sí solos no permiten confirmar un diagnóstico de Parkinson, la presencia de varios de ellos en simultáneo puede aumentar el riesgo de desarrollar la enfermedad. Por eso, los especialistas recomiendan consultar con un profesional de la salud ante la persistencia de estas manifestaciones, especialmente en personas con antecedentes familiares.
La detección temprana de estos signos no solo permite un seguimiento médico adecuado, sino que también abre la puerta a intervenciones preventivas, como cambios en el estilo de vida y actividad física regular, que podrían contribuir a reducir el impacto de la enfermedad en el futuro.



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