Con motivo del inicio de la Cuaresma este miércoles 18, el obispo de la Diócesis de Posadas, Juan Rubén Martínez, compartió un mensaje pastoral en el que exhortó a los fieles a prepararse espiritualmente para celebrar la Pascua, “el misterio central de nuestra fe”.
“Nos disponemos a celebrar el tiempo cuaresmal como tiempo de gracia y penitencia que nos prepara para celebrar el misterio central de nuestra fe, que es la Pascua”, expresó el prelado, subrayando que la fe cristiana, centrada en Jesucristo, invita a revisar la propia vida y el seguimiento del Señor.

Un llamado a volver a Dios
En su reflexión, monseñor Martínez advirtió sobre el riesgo de vivir inmersos en una cultura “excesivamente extrovertida y materialista”, marcada por el activismo constante y el uso intensivo de las nuevas tecnologías. Señaló que esta dinámica puede generar vacíos espirituales, debilitando los vínculos con Dios y con los hermanos, especialmente con los más pobres y excluidos.
“El mundo actual, donde prima casi exclusivamente la extroversión, puede llevarnos a un profundo individualismo”, afirmó. Sin embargo, aclaró que buscar mayor interioridad no significa aislarse ni volverse introvertido, sino cultivar el silencio interior, abrirse a la gracia de Dios y recuperar la paz personal.
El obispo propuso como guía espiritual la lectura y oración de la Parábola del Hijo Pródigo (Lucas 15, 11-31), recordando que Dios siempre espera al creyente “con un abrazo de Padre”. “Su amor siempre quiere salir a nuestro encuentro, pero nosotros tenemos que decidirnos a volver a Dios”, remarcó.
Caridad y comunión de bienes
Durante el tiempo cuaresmal, la diócesis renovará también uno de sus gestos penitenciales tradicionales: la colecta denominada “del 1%”, que consiste en ofrecer un aporte solidario equivalente al uno por ciento de los ingresos mensuales.
El obispo explicó que este gesto no se limita a un porcentaje numérico, sino que expresa la comunión de bienes practicada por la Iglesia desde sus orígenes. Los fondos recaudados se destinarán a mejorar viviendas y letrinas en sectores vulnerables, así como a la construcción de salones comunitarios y casitas pastorales en asentamientos.

La colecta tendrá un momento especial el fin de semana del 14 y 15 de marzo, cuando se pondrá en ejercicio esta práctica concreta de solidaridad.
Renovar la fe, la esperanza y la caridad
Monseñor Martínez insistió en que la Cuaresma es un tiempo privilegiado para renovar la fe, la esperanza y la caridad, corazón de la vida cristiana y de la evangelización. Citando la carta para las misiones 2026, recordó que la misión de la Iglesia “nace del amor, se vive en el amor y conduce al amor”.

Finalmente, envió un saludo cercano “como Padre y Pastor”, animando a los fieles a vivir estas semanas como un verdadero camino de conversión, confiando en que, abrazados por el amor de Dios, podrán ser testigos de la Pascua y de la esperanza.



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