Guillermo Fachinello, presidente de la Asociación de Productores, Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones y Norte de Corrientes (Apicofom), alertó sobre la grave situación que atraviesa el sector forestoindustrial en la región. Caída de ventas, costos crecientes, presión impositiva y competencia externa configuran un panorama crítico.
En diálogo con Realidad Mixta, que se emite por Radio Up, Fachinello, describió con crudeza el escenario actual del sector maderero. “Estamos tratando de sostener el sector con esfuerzo”, explicó, al enumerar una serie de factores que están llevando al borde del colapso a muchas pequeñas y medianas empresas del rubro en Misiones y Corrientes.

Según el responsable de Apicofom, “las plantas están trabajando a menos del 50% de su capacidad productiva, con una caída interanual del 15 al 40% en las ventas”. A esto se suma el impacto de un dólar que no acompaña la inflación, costos energéticos en alza y una presión impositiva que afecta desde lo nacional hasta lo municipal.
“Nos cuesta seguir trabajando. Ya agotamos los descubiertos bancarios, tomamos préstamos, e incluso recibimos ayudas provinciales para la energía, pero si no hay ventas, no hay salida”, aseguró.
En este contexto, la exportación, históricamente limitada a un 20-30% del total producido, tampoco representa una solución suficiente. El freno de la obra pública también golpea al sector, ya que la construcción es una de las principales demandantes de madera.

Otro de los desafíos que mencionó es la creciente competencia externa, especialmente la proveniente de China. “Ya están entrando casas, placas y garajes desde allá. Nosotros no podemos competir con esos costos”, dijo, y advirtió que incluso Brasil presenta ventajas frente a la industria nacional.
Consultado sobre los posibles mercados para exportar, Fachinello reconoció que se están buscando destinos alternativos, aunque con cautela: “China no puede ingresar a Estados Unidos, entonces sale a competir en otros mercados que eran nuestros. Es un panorama alarmante”.
Por otro lado, reclamó respuestas del gobierno nacional: “Hablamos con funcionarios, llevamos propuestas, pero no hay señales. Necesitamos una mirada especial sobre las economías regionales, porque somos generadores de trabajo e ingresos fiscales”.

El panorama, según sostuvo, es de resistencia. “Estamos sosteniendo el sector con el esfuerzo de los empresarios. Muchas firmas bajaron horas o plantel, otras directamente cerraron. Nos sentimos desprotegidos”, concluyó.



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