La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó este martes la condena a cuatro años de prisión contra Julio De Vido, exministro de Planificación Federal durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, por su participación en el delito de administración fraudulenta vinculada a la tragedia ferroviaria de Once, ocurrida el 22 de febrero de 2012.
Además, el fallo dispuso su inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos, lo que impide al exfuncionario ejercer cualquier función dentro de la administración estatal, y le ordenó afrontar las costas del proceso judicial.
Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti aplicaron el artículo 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación y rechazaron por inadmisibles los recursos tanto de la defensa, que buscaba anular o reducir la pena, como del Ministerio Público Fiscal, que pretendía aumentarla. De esta manera, la condena quedó firme y ejecutable, por lo que De Vido podría ser detenido en los próximos días, ya que nunca estuvo preso por esta causa.
La investigación sobre la tragedia de Once comenzó en 2013, cuando el juez Claudio Bonadío elevó la causa a juicio oral contra 28 imputados, entre ellos el maquinista Marcos Córdoba y varios exsecretarios de Transporte, por defraudación contra la administración pública y descarrilamiento culposo.

De Vido fue condenado a cinco años y ocho meses de prisión por la tragedia
Durante el extenso proceso judicial, la Justicia condenó a funcionarios, empresarios y al conductor del tren por su responsabilidad en el siniestro.
En diciembre de 2015, el Tribunal Oral Federal 2 dictó las primeras sentencias condenatorias contra Marcos Córdoba, los dueños y directivos de Trenes de Buenos Aires (TBA) —la concesionaria del servicio— y los exsecretarios Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi. El tribunal determinó que la tragedia fue consecuencia del mal estado del tren, la falta de mantenimiento pese a los fondos asignados y una conducción negligente.
Tres años después, en 2018, el Tribunal Oral Federal 4 condenó a Julio De Vido a cinco años y ocho meses de prisión por administración fraudulenta, al considerar que no controló el uso de los fondos públicos destinados a TBA. No obstante, fue absuelto del delito de estrago culposo, directamente vinculado con las muertes y lesiones de la tragedia.
“Entre De Vido y el maquinista del tren chapa 16 se determinó una cadena de responsables, todos ellos más cercanos que el exministro a los ámbitos de gestión operacional del servicio ferroviario de la línea Sarmiento”.
El tribunal también advirtió que “el Ministerio de Planificación Federal no controló el destino del dinero, a pesar de que informes públicos alertaban sobre el mal funcionamiento de los trenes”.
En agosto de 2024, la Corte Suprema había ratificado la responsabilidad penal de De Vido por defraudación y ordenó ajustar la pena. Finalmente, con el voto de Carlos Rosenkrantz, Ricardo Lorenzetti y el conjuez Mariano Borinsky, la decisión se consolidó en abril de 2025, fijando la pena definitiva en cuatro años de prisión.
La tragedia de Once ocurrió el 22 de febrero de 2012, a las 8:33 de la mañana, cuando un tren de la línea Sarmiento (formación 3772, chapa 16) no logró frenar al llegar a la estación terminal Once, en Buenos Aires. El impacto contra los paragolpes del andén 2 provocó el aplastamiento de los tres primeros vagones, dejando 52 muertos y 789 heridos. Fue el tercer accidente ferroviario más grave de la historia argentina.
Detrás del siniestro estuvo la concesionaria Trenes de Buenos Aires (TBA), que operaba la línea Sarmiento bajo contrato con el Estado Nacional y no realizó el mantenimiento necesario pese a recibir fondos públicos. La Justicia argentina determinó así una cadena de responsabilidades que alcanzó a empresarios, funcionarios y al exministro Julio De Vido, ahora con condena firme y sin posibilidad de apelación.
Ver esta publicación en Instagram



//



