Los recursos automáticos de origen nacional enviados a las provincias frenaron en agosto la fuerte dinámica descendente que habían mostrado durante buena parte del año, aunque todavía permanecen en niveles bajos. De acuerdo con un informe de Politikon Chaco, las transferencias alcanzaron los $6,85 billones, lo que representó una caída real de apenas 0,1% respecto de agosto de 2025.
La cifra muestra una relativa estabilización de los fondos que reciben las provincias por los mecanismos automáticos de distribución, aunque el dato mensual todavía está lejos de representar una recuperación sostenida. En comparación con julio, los envíos registraron una contracción real del 7,2%.
Dentro de ese total, los recursos correspondientes a la Coparticipación Federal de Impuestos alcanzaron los $6,28 billones, equivalentes al 92% del total de las transferencias automáticas, y prácticamente no tuvieron variación en términos reales frente al mismo mes del año pasado: registraron una mejora marginal del 0,1%.
El comportamiento de agosto estuvo marcado por una fuerte diferencia entre los dos principales tributos que alimentan la masa coparticipable. Mientras el Impuesto a las Ganancias creció 9% en términos reales, el IVA volvió a caer, esta vez un 5% interanual. También mostraron retrocesos los Impuestos Internos (-18%) y Otros Coparticipados (-5,3%).

Ganancias sostuvo la Coparticipación mientras el IVA volvió a retroceder
El dato del IVA aparece como uno de los principales indicadores de la situación de la recaudación vinculada al consumo y al mercado interno. Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), el tributo habría registrado en agosto una caída real interanual del 4,8%, en línea con la estimación de Politikon Chaco.
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) puso el foco precisamente en esta tendencia y señaló que la recaudación del IVA cayó 5% real interanual en agosto, con lo que alcanzó su décima caída consecutiva en términos reales.
El comportamiento acumulado muestra la persistencia de la debilidad. Durante los últimos doce meses, once meses registraron reducciones reales, mientras que el único período con resultado positivo fue octubre de 2025, cuando el incremento alcanzó apenas el 0,1%.
Para el CEPA, esta evolución constituye una señal del magro desempeño de las actividades económicas vinculadas al consumo y al mercado interno. El IVA, por su propia naturaleza, está estrechamente relacionado con el nivel de operaciones económicas y el consumo, por lo que una caída sostenida de su recaudación real refleja un escenario de menor dinamismo.
En cambio, el Impuesto a las Ganancias mostró una evolución favorable y permitió compensar parcialmente el deterioro de otros componentes de la Coparticipación. Según el IARAF, el tributo habría registrado una suba real interanual del 9,2%.
Sin embargo, el crecimiento no necesariamente implica una mejora estructural de la actividad económica. El CEPA atribuyó buena parte del incremento a factores vinculados con el calendario tributario y, particularmente, a la postergación de los vencimientos para la presentación de declaraciones juradas y el pago de los saldos correspondientes.
La trayectoria del impuesto durante 2026 refleja precisamente la influencia de estos factores. En enero había registrado una caída real del 0,2%, mientras que en febrero retrocedió 0,9%. La caída se profundizó en marzo, cuando alcanzó el 13,1%, y continuó en abril, con una baja del 2,4%.
El escenario cambió en mayo, cuando Ganancias experimentó un fuerte rebote del 25,9% real interanual, impulsado por el vencimiento y pago de los saldos correspondientes a las declaraciones juradas de personas jurídicas.
La recuperación, sin embargo, no fue lineal. En junio el impuesto volvió a terreno negativo, con una caída del 14,2%, para luego registrar en julio una recuperación del 19,8% real interanual, asociada al cobro de anticipos de empresas y al ingreso de las declaraciones juradas de personas humanas.
En agosto, finalmente, el tributo volvió a crecer y alcanzó una mejora del 9% interanual. Según el CEPA, este resultado estuvo directamente relacionado con decisiones operativas de la ARCA, que prorrogó hasta el 27 de agosto el plazo para la presentación de las declaraciones juradas.

Otros recursos también mostraron movimientos dispares
Más allá de la Coparticipación, el conjunto de Leyes y Regímenes Especiales representó en agosto envíos por $308.739 millones, con una variación real positiva del 0,7%.
Dentro de este segmento se destacaron los incrementos del Impuesto a los Combustibles Líquidos, que creció 11%, y del Monotributo, que avanzó 32,6%.
La evolución fue contrapuesta en otros componentes. Bienes Personales cayó 4,6%, mientras que el IVA de la Seguridad Social retrocedió 5%. A su vez, el Régimen de Energía Eléctrica registró una caída del 100%.
Por otra parte, los recursos correspondientes a la Compensación del Consenso Fiscal totalizaron $256.559 millones, aunque exhibieron una disminución real interanual del 6,4%.
El resultado general deja así un escenario de relativa estabilidad para las transferencias automáticas, pero con una composición que muestra señales diferentes según el tributo. La mejora de Ganancias permitió sostener el flujo de recursos hacia las jurisdicciones, mientras que el deterioro del IVA continúa evidenciando las dificultades que atraviesan las actividades asociadas al consumo interno.
Las provincias, ante una recaudación que todavía no logra recuperarse
El dato de agosto resulta relevante para las cuentas provinciales porque la Coparticipación Federal constituye una de las principales fuentes de recursos automáticos para las jurisdicciones. Una estabilización de los envíos puede aliviar parcialmente la presión sobre las administraciones provinciales, aunque la ausencia de un crecimiento real significativo limita el margen de recuperación.
En términos concretos, los $6,85 billones transferidos durante agosto representan prácticamente el mismo volumen real que un año atrás. La caída de apenas 0,1% marca una diferencia respecto de períodos de contracciones más pronunciadas, pero todavía no permite hablar de una recuperación consolidada de los recursos.
El contraste entre Ganancias e IVA resulta especialmente significativo: mientras el primero aportó un crecimiento que permitió sostener la masa coparticipable, el segundo acumula una prolongada secuencia de retrocesos reales.
Por eso, detrás de la aparente estabilidad de la Coparticipación aparece una cuestión de fondo: los recursos provinciales lograron frenar su caída, pero todavía no recuperaron dinamismo, y uno de los principales tributos vinculados al consumo continúa mostrando una economía interna debilitada.
El desempeño completo de los principales impuestos se conocerá este martes, cuando la ARCA publique oficialmente la recaudación tributaria correspondiente a agosto. Ese dato permitirá completar el panorama y determinar si la relativa estabilización observada en las transferencias automáticas constituye un cambio de tendencia o apenas una pausa dentro de un escenario todavía marcado por la debilidad de los ingresos fiscales.
La protesta que prepara el sector yerbatero para recibir a Milei en Iguazúhttps://t.co/2G80FDFtpY pic.twitter.com/xaQ2BMvNE1
— Radio Up (@radioupar) September 1, 2026



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