El empresario cárnico Abel Motte dialogó con “Realidad Mixta” de Radio Up y afirmó que el consumo de carne vacuna en Argentina atraviesa uno de sus peores momentos históricos, producto de la pérdida del poder adquisitivo y el fuerte aumento de precios registrado en los últimos meses.
“Es una caída en el consumo por la falta de poder adquisitivo. Esta es la realidad”, sostuvo Motte al analizar la situación actual del sector. Según explicó, las prioridades económicas de las familias cambiaron drásticamente ante el incremento de tarifas y gastos básicos.
“Las prioridades del gasto hoy pasan primero por los servicios, poder pagar la luz, poder pagar el agua”, señaló. Además, mencionó otros gastos esenciales como las cuotas escolares y la cobertura médica privada.
En ese contexto, aseguró que muchos consumos considerados habituales comenzaron a quedar relegados. “La sociedad argentina en su conjunto y particularmente Misiones tuvo que apostar a qué pago primero”, expresó.
“La carne sigue siendo esencial, pero primero está la leche”

Motte indicó que, aunque la carne vacuna continúa siendo un alimento central en la dieta argentina, hoy existen otras prioridades dentro del consumo básico. “La carne es un consumo esencial, pero primero está la leche”, afirmó.
Incluso advirtió que también cayó el consumo de productos lácteos de primeras marcas, debido a que muchos consumidores migraron hacia opciones más económicas. “Vemos un corrimiento de consumo importante”, remarcó.
En relación a los precios de la carne, explicó que actualmente responden más a valores internacionales y a la dinámica exportadora que al índice inflacionario. “La carne hoy tiene precios más reales comparándolos a niveles internacionales”, indicó.
Asimismo, sostuvo que el incremento registrado en el ganado en pie estuvo vinculado a la apertura de exportaciones. “La carne tuvo un aumento casi del 100% de enero a la fecha”, precisó.
En Misiones la caída del consumo ronda entre el 30% y el 40%

Consultado sobre el impacto específico en la provincia, Motte estimó que la reducción en el consumo de carne vacuna en Misiones se ubica entre el 30% y el 40%. “Es un número bastante importante”, advirtió.
El empresario señaló que parte de esa caída fue compensada por un aumento en el consumo de pollo y cerdo, productos que hoy resultan considerablemente más económicos. “Hubo un corrimiento en la demanda. Dejaron de consumir carne, aumentó el pollo y aumentó el cerdo”, explicó.
En ese sentido, detalló que la producción porcina atravesó una fuerte transformación tecnológica y genética que permitió abaratar costos y aumentar la oferta. “El cerdo ha tenido una transformación genética muy importante y un desarrollo productivo tanto en la provincia como en el resto del país”, destacó.
Como ejemplo, indicó que hace 25 años una cerda producía alrededor de 20 animales por año, mientras que actualmente genera cerca de 30, lo que representa un incremento productivo del 50%. “Ha aumentado mucho la oferta y ha mejorado sustancialmente la calidad”, sostuvo.
Actualmente, explicó, el precio marca una diferencia determinante para los consumidores. “Estamos hablando entre 20 y 24 mil pesos un kilo de asado de novillito o ternera, y entre 7 y 8 mil pesos un kilo de pechito de cerdo”, comparó.
Carnicerías en crisis y cierre de comercios

Motte también advirtió que la caída en el consumo impactó directamente en las carnicerías, especialmente en los pequeños comercios. “Hay carnicerías que vendían 10 medias reses por semana y de golpe cayeron a cinco o cuatro. Esto no da ni para pagar la luz”, afirmó.
Sin embargo, explicó que muchos locales lograron sostenerse gracias a la incorporación de productos porcinos y avícolas. “El abastecimiento de cerdo y pollo reemplazó parte de la rentabilidad que perdieron con el vacuno”, indicó.
Aun así, reconoció que algunos comercios no lograron adaptarse al nuevo escenario económico. “Muchas carnicerías que se adecuaron siguen abiertas y otras han cerrado”, lamentó.
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El debate sobre la carne de burro
Durante la entrevista, Motte también se refirió al debate surgido en algunas provincias sobre la posibilidad de consumir carne de burro.
Al respecto, aclaró que actualmente ese producto no está habilitado dentro del Código Alimentario Argentino. “El burro no forma parte, al igual que el caballo, del Código Alimentario Argentino”, explicó.
En ese marco, señaló que, desde el punto de vista sanitario y legal, no puede considerarse un alimento habilitado para consumo humano. “El burro no está habilitado para la faena en frigoríficos con control sanitario. Por lo tanto, no es un alimento”, remarcó.
No obstante, recordó que en Argentina existen plantas habilitadas para la faena equina destinada exclusivamente a exportación. “Tenemos plantas habilitadas para la faena de caballo, pero va todo al extranjero, particularmente a Italia”, concluyó.
La Cámara de la Construcción pidió reabrir el debate energético en Misioneshttps://t.co/UaDJTz6717 pic.twitter.com/HJhmK2Kok7
— Radio Up 95.5 (@radioup955) May 7, 2026



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