El empresario y ex presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP), Carlos María Beigbeder, cuestionó duramente al ministro de Economía, Luis Caputo, por sus declaraciones sobre el consumo y el ahorro de las familias. “Basta darse una vuelta en el centro y te vas a dar cuenta que el consumo no está explotado. Si hay negocios que han cerrado, si hay empresas que se fundieron”, afirmó el dirigente en Radio UP.
Beigbeder rechazó la idea de Caputo de que la gente ahorra porque prefiere comprarse una moto en lugar de ir al supermercado. “La gente no come para comprarse una moto, es una imbecilidad”, sentenció el empresario. Sin embargo, reconoció que el pasaje del colectivo está muy caro y que algunos “prefieren comprarse una moto o tomar un moto Uber porque les resulta más barato”, pero no por una decisión de ahorro voluntario.
El ex titular de la CCIP también criticó el enfoque macroeconómico del gobierno. “Hay mucha gente que es pro Milei, que dice que las exportaciones están volando, que tenemos una macroeconomía fantástica, y a mí no me importa la macroeconomía”, disparó. Y agregó, “a la gente que cobra un sueldo todos los meses qué le importa la macroeconomía si a vos no te alcanza el sueldo”.
“Me molesta cuando nos tratan de estúpidos, porque la gente todos los días llega a su casa y abre la heladera y dice, che, cada vez esta heladera está más desierta”, expresó Beigbeder con crudeza. Según su diagnóstico, no hay buenas expectativas porque justamente no hay una recomposición del salario real.
Los alimentos suben hasta un 20% y los salarios no alcanzan
Beigbeder advirtió que los precios de los alimentos registraron aumentos de hasta un 20% en abril, especialmente en productos que no habían subido en diciembre, como los aceites comestibles. “Han subido los insumos de muchas empresas”, explicó. En promedio, las listas de precios en alimentos tuvieron aumentos cercanos al 15% en el cuarto mes del año.
El empresario señaló que las listas de precios van por detrás de la inflación real. “No hay ninguna empresa que vaya a perder plata. Si la inflación fue de 3, de 4, de 28, tarde o temprano la lista de precios va a modificarse”, sostuvo. Explicó que las empresas toman dos o tres meses para trasladar los aumentos, por lo que la inflación acumulada termina impactando en las góndolas.
“Ya estamos en el cuarto mes, así que hemos tenido ya aumentos de precios. La inflación es mucho mejor que en el gobierno anterior, pero tampoco es tan baja. En el acumulado va más allá de los 12”, detalló. Y lamentó que los sueldos no se ajustan al mismo ritmo, lo que provoca una pérdida constante de capacidad de compra.
Consultado sobre el impacto del aumento de combustibles en el transporte y la distribución, el empresario fue preciso. “El combustible subió 10% y vos no podés aumentar el 10% sino un 3%”, señaló, aclarando que la relación no es lineal y que el traslado a precios es mucho menor al incremento original.
El consumo no está bien y el futuro es incierto
Beigbeder fue contundente sobre la situación actual. “Nuestro consumo no está bien, justamente porque a la gente no le alcanza”, afirmó. Explicó que la comida es el último lujo que se deja de consumir, pero que el resto de los rubros ya están golpeados. “El último lujo que uno pierde es la comida. Pero después el resto de los rubros, empezás a chicar ahí locales”, señaló.
El empresario destacó el rol de los programas Ahora como una herramienta clave para paliar la crisis en Misiones. “Es un analgésico para el misionero que sirve”, afirmó. Y criticó la falta de créditos blandos a nivel nacional. “No te van a poner más plata en el bolsillo, no hay créditos blandos. Chau, estamos en el horno”, cerró.



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