La doctora Nadia Flores, presidenta de la Sociedad de Oftalmología de Misiones (SOMI), advirtió en Radio Up que en verano se incrementan casos de conjuntivitis, especialmente por el uso de piletas y la mayor interacción social. Explicó que el contagio es por contacto directo y no por el aire, detalló los síntomas iniciales y remarcó la importancia de evitar tocarse los ojos. Además, alertó sobre procedimientos cosméticos como extensiones de pestañas y sobre alergias por cambios de maquillaje o cremas.
Verano, piletas y reuniones sociales forman una combinación perfecta para que se multipliquen los contagios. La doctora Nadia Flores sostuvo que esta es una época típica de aumento de casos y explicó el mecanismo básico de transmisión. “Las conjuntivitis… se contagian tocándonos la cara con la mano que tiene el virus”, advirtió.
También mencionó otra situación frecuente: “O dándole un beso a alguien que está contagiado”. El punto esencial es que no se trata de transmisión aérea, sino de contacto: “Yo en el consultorio no me contagio al estar en el aire el virus… es contacto directo”.

Pileta y conjuntivitis: lo que no se debería hacer
Flores fue tajante: “No deberían las personas que tienen conjuntivitis asistir a unas piletas”. Pero describió lo que ocurre en la práctica: muchos van igual. Por eso explicó el riesgo comunitario: el paciente se toca, se refriega y deja virus en superficies.
“Traten de no tocarse los ojos… y después tocar una canilla, tocar un picaporte”, indicó la médica oftalmóloga. Es decir: el contagio sigue con el siguiente usuario que toca ese objeto: “El que viene luego… va a contactar con el virus con su mano y… se puede contagiar”.
Cómo reconocer una conjuntivitis: señales claras
La oftalmóloga explicó que muchas veces la persona siente síntomas sin haber tenido un accidente ocular. “Un ojo inflamado, rojo… de repente nos levantamos… nos pica el ojo, se pone rojo, se inflama y luego comienza a lagrimear”, sostuvo Flores en Radio Up.
El síntoma “típico” que se escucha en consultorios: “Sensación de basurita… tengo una sensación de cuerpo extraño, pero no me entró nada”. Flores explicó por qué sucede: “La conjuntivitis al inflamarse provoca una sensación de que raspa”.

El lagrimeo: el vehículo del contagio
Uno de los puntos más interesantes de la explicación fue el rol del lagrimeo. Y describió cómo ocurre el círculo: “En esa lágrima… el paciente se seca, toca algún objeto y ahí se disemina el virus”. Esto explica por qué el contagio se vuelve tan rápido en verano: más roce, más encuentros, más superficies compartidas.
Flores también habló sobre procedimientos estéticos, donde el ojo queda expuesto a irritación e instrumentos. “Las pestañas irritan mucho los párpados… veo lesiones en los párpados y los párpados inflamados”, ejemplificó.
Y lanzó una advertencia clave: “Las pinzas… tienen que estar muy bien higiénico todo”. En verano, el ojo ya está irritado por sol, cloro y viento, por lo que un procedimiento cosmético puede empeorar inflamación.

Conjuntivitis alérgica: ojo rojo por maquillaje o cremas
Otro dato fuerte del consultorio es el crecimiento de casos de irritación por cosméticos: “Hay pacientes que vienen hace dos meses colocándose gotas por alergias”.
Y contó su pregunta habitual: “Hace dos meses cambió de maquillaje… cambió de crema”. Según relató, muchas veces coincide y la solución es simple: retirar el producto. “Retirando el producto… se mejoran”, dijo Flores.
Pero advirtió que, si no se corta el factor irritante: “Voy a tener los ojos irritados 5 meses”.
Qué se consulta más: niños, miopía y controles
Flores marcó otro dato positivo: creció la consulta pediátrica: “Noto que hay muchos niños que están yendo a control”, sostuvo a Radio Up
Y explicó el motivo: “La etapa de maduración visual es hasta los 7 u 8 años… si hay algún problema lo podemos solucionar antes de esa edad”.



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