Osvaldo Aymo, con más de tres décadas trabajando en seguridad vial, reflexionó sobre la situación de Argentina en materia de tránsito y prevención de accidentes. Según Aymo, ‘’este es un problema complejo y como tal no se lo toma en Argentina con una política de Estado’’.
El experto destacó la importancia de reducir la velocidad en zonas urbanas, como lo propone actualmente un grupo de ONG en el Congreso de la Nación: ‘’el tema de las zonas calmas 30 km/h apareció en la Europa del Norte hace muchísimos años, más específicamente en finales de la década el 80 del siglo pasado. Y yo estoy absolutamente convencido de que esto tiene que ser así, pero de todas maneras nosotros, los argentinos, por un mal uso que hacemos de estas cuestiones, vamos a dar por tierra, como hemos hecho otras tantas veces, con sistemas que están probados en el mundo’’.

Aymo subrayó la necesidad de respetar la normativa vigente: ‘’la Ley Nacional de Tránsito dice que en todo predio de una escuela, en los alrededores de la escuela, la velocidad máxima permitida es de 20 km/h. ya que si vos atropellas a un niño a 20 km/h, la posibilidad de sobrevida y sobrevida si se cuela ese niño es tremendamente más alta que si vos vas a 40. Ahora, ¿quién lo cumple?’’.
El especialista también hizo hincapié en las condiciones de las rutas argentinas y en la conducta de los conductores: ‘’si nosotros tenemos las rutas que tenemos en pésimo estado, además conductores como nosotros que no están capacitados, vehículos que muchas veces no están acorde con la cuestión evidentemente hace a esta complejidad, a mí no me llama la atención, inclusive más con las cosas que vos ves en la calle, hay pocos muertos todavía’’.

Sobre el enfoque internacional, Aymo explicó la experiencia de Suecia: ‘’Ellos tienen una política de estado de más de 70 años de trabajo y ellos demostraron que hemos estado trabajando demasiado sesgadamente sobre el factor humano A ver, ¿qué puede hacer el diseño y la innovación tecnológica de la vía y qué puede hacer el diseño y la innovación tecnológica del vehículo para que cuando el factor humano cometa un error, porque vamos a cometer un error, no lo paguemos con la vida o la discapacidad’’.
El especialista recordó un proyecto traído a Argentina en 2011: ‘’Son rutas que no te dejan adelantar en el carril de sentido contrario porque reemplazaron la doble raya amarilla por una barrera física. O sea, el ser humano no va a entender, no acá, en todos lados, lo que pasa que además acá somos campeones de la anomia, o sea, la falta de respeto por la norma’’.
Aymo también se refirió al comportamiento emocional de los conductores implicados en accidentes: ''Hay una idea de suicidio encubierto muy metido en el cerebro, me pregunto cómo no tenemos miedo'', se refirió sobre la tragedia de Campo Viera.

El experto remarcó que la percepción de riesgo y la educación son fundamentales: ‘’Primero y principal, que hay impericia, hay negligencia y hay imprudencia. Es mentira que no se pueden prevenir si yo no percibo que algo es riesgoso, no voy a tomar una medida de prevención. Y esto es difícil, muy difícil, ¿entendés? y hemos hecho de todo’’.
Sobre la relación entre el tipo de vehículo y el comportamiento de conducción, Aymo citó un estudio canadiense: ‘’los conductores de vehículos más seguros consumían ese plus de seguridad que teóricamente le daba el vehículo con actividades riesgosas. Los otros se cuidaban mucho más’’.
En cuanto a la tecnología en los vehículos, destacó su potencial pero advirtió sobre sus límites: ‘’la tecnología es tan genial porque no tiene sentimientos, ¿está claro? no es como el ser humano. Entonces, ¿qué es lo que pasa? hay modelos de vehículos, los Volvo, por ejemplo, o Volkswagen, que si vos te quedas dormido el control de sueño, te saca en la conducción del vehículo y te lo estaciona’’.

Aymo concluyó con una reflexión sobre la prevención total: ‘’la única manera de llegar a cero muertos y cero heridos graves en accidentes viales, es que el ser humano no maneje más. Y tengo un estudio hecho y tengo toda una un andamiaje teórico de por qué digo lo que digo, ¿no? Que por supuesto es muy controversial’’.
Finalmente, sobre el Observatorio Vial en Argentina, señaló: ‘’desafortunadamente en Argentina no tenemos estadísticas serias. No hay estadísticas serias. Son todas dibujos a ellos no dibujan y meten en los muertos debajo de la alfombra para no ser políticamente incorrecto, porque si es así no hay manera de enfrentarlo. Si no lo podés medir, no lo podés enfrentar al problema’’.



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