Posadas enfrenta un contexto económico desafiante, donde tanto consumidores como comerciantes comienzan a percibir la llegada de una etapa recesiva. Según Fernando Vely, integrante de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP), las ventas locales comenzaron a descender desde principios de 2024 y cerraron el año con un promedio alrededor de 15% por debajo del registrado en 2023. Esta situación afecta de manera desigual a los distintos rubros, siendo más significativa en aquellos vinculados al comercio fronterizo y al tipo de cambio, ya que la interrupción del ingreso de compradores brasileños y uruguayos redujo de manera notable el flujo de consumidores.
Vely sostiene que la sensación de recesión no es solo un indicador estadístico, sino que se percibe en la conducta diaria de los compradores y en la planificación de los comerciantes, quienes se enfrentan a un escenario de menor actividad y a la necesidad de ajustes constantes para mantener la rentabilidad.

Tipo de cambio, consumo fronterizo y poder adquisitivo
El impacto del tipo de cambio y del comercio fronterizo es determinante en este contexto. Cuando el dólar alcanzó cerca de 1000 pesos, aumentaron las compras en Paraguay, lo que afectó directamente las ventas locales. Aunque los movimientos posteriores del tipo de cambio permitieron cierta compensación, la falta de poder adquisitivo de los clientes sigue limitando la recuperación. Incluso los comercios del lado paraguayo sienten las consecuencias, ya que gran parte de su actividad depende del consumo misionero, lo que evidencia que la caída de ventas se refleja en toda la región.
Incertidumbre económica y necesidad de previsibilidad
La recuperación del comercio local depende en gran medida de la previsibilidad económica, ya que factores como el tipo de cambio y la inflación determinan la capacidad de los consumidores para gastar y de los comerciantes para planificar. Vely remarca que después de las elecciones será crucial observar cómo evoluciona la economía, porque un dólar alto acompañado de una inflación baja podría reactivar parcialmente el consumo, mientras que un escenario sin certidumbre mantiene la presión sobre la actividad comercial y la rentabilidad de los negocios.
Ajuste de precios y su efecto en la rentabilidad
Otro elemento central que afecta al comercio es la normalización de los precios relativos. Durante los últimos meses, productos como bienes durables, indumentaria, construcción, muebles, autos y motos tenían precios muy elevados debido a la escasez, la poca importación y la alta inflación, mientras que servicios esenciales como luz, agua, gas y salarios permanecían por debajo de lo necesario. Esta situación comenzó a regularizarse, generando un aumento de costos para los comerciantes mientras los bienes durables tienden a bajar, lo que impacta directamente en los márgenes de rentabilidad y obliga a los negocios a ajustar su operación para sobrevivir.
Eficiencia, escala y supervivencia de los comercios
El modelo económico actual exige alta eficiencia y escala, por lo que la falta de consumo suficiente obliga a los comercios a reducir gastos, optimizar procesos y ajustar personal. Sin embargo, estos ajustes tienen un límite y no siempre logran compensar la caída de ventas, lo que provoca un círculo vicioso donde la disminución de personal reduce la capacidad de compra de la comunidad y, a su vez, disminuye la demanda, generando nuevos ajustes.
Vely subraya que este fenómeno no es exclusivo de Posadas, sino que refleja la lógica del comercio en un contexto recesivo, donde la eficiencia operativa y la capacidad de generar volumen de ventas determinan la supervivencia de los negocios.

Señales de recesión y perspectivas futuras
La Universidad Torcuato Di Tella estima que Argentina tiene más del 80% de probabilidad de ingresar en una recesión, entendida técnicamente como tres meses consecutivos de caída de ventas. Según Vely, si octubre cierra con niveles inferiores al mes anterior, Posadas estaría entrando en esta etapa. Esto no solo afecta a los comerciantes, sino que condiciona el comportamiento de los consumidores, que ante la incertidumbre ajustan su gasto, reforzando la caída de la demanda y la necesidad de nuevos ajustes por parte de los comercios.
En conclusión, Posadas atraviesa un momento delicado, donde la caída de ventas, los ajustes de precios, la falta de poder adquisitivo y la incertidumbre económica configuran un escenario desafiante para el comercio local. La recuperación dependerá de la estabilidad económica, la reactivación del consumo y la capacidad de los comercios para operar de manera eficiente y alcanzar el volumen necesario para mantener la rentabilidad. Mientras tanto, el círculo de ajustes y reducciones seguirá marcando la dinámica del comercio en la ciudad, reflejando la complejidad del contexto nacional.
Los alimentos acumulan una suba de 3% en octubre https://t.co/eavBE0sPai pic.twitter.com/rNslD2THb1
— Radio Up 95.5 (@radioup955) October 24, 2025



//



