El argentino Franco Colapinto puso fin a una temporada de Fórmula 1 tan exigente como frustrante, y lo hizo con un balance sincero: reconocimiento de errores, agradecimiento a Alpine y la esperanza de que lo peor ya quedó atrás. “Gracias a Dios ya terminó este año”, admitió, dejando ver el peso que cargó durante un campeonato que no ofreció respiro.
Lejos de los resultados esperados, Colapinto destacó que su mayor aprendizaje no estuvo en los puntos —que esta vez no llegaron— sino en la resiliencia del equipo. “Me quedo con un grupo que no bajó los brazos, incluso cuando los resultados fueron adversos”, valoró, convencido de que esa base será clave para mejorar en 2026.

El rendimiento del Alpine fue uno de los grandes condicionantes: falta de competitividad, problemas de desarrollo y qualys muy flojas que lo dejaron casi siempre relegado al fondo de la parrilla. El argentino finalizó la temporada en el 20° puesto, detrás de su compañero Pierre Gasly, y se convirtió en uno de los dos pilotos que no sumaron puntos, junto al australiano Jack Doohan, quien solo corrió seis fechas.
Aun así, Colapinto asegura que la experiencia fue valiosa y que ya está enfocado en lo que viene: “Queda mucho por mejorar, pero este cierre nos prepara para cuando las cosas empiecen a ir mejor”.

La mira ya está puesta en 2026, donde espera revertir un año que quedará marcado como uno de los más duros de su carrera.



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