Este viernes se confirmó un cambio trascendental en la industria papelera argentina: Celulosa Argentina, dueña de la planta Tapebicuá en Gobernador Virasoro, pasó a manos del empresario y financista Esteban Nofal, hijo del fallecido Luis Nofal, cofundador de Torneos y Competencias (TyC Sports).
La operación fue comunicada a la Bolsa de Comercio y a la Comisión Nacional de Valores (CNV) como “hecho relevante”. Nofal, titular del grupo CIMA, adquirió una participación mayoritaria en la empresa, desplazando a los accionistas Douglas Albrecht, José Manuel Urtubey y Juan Collado, quienes vendieron sus tenencias y dejaron de formar parte del directorio.
Un inversor con historial en empresas en crisis
Nofal es reconocido por invertir en compañías con dificultades financieras, como lo hizo con Vicentín, y su llegada genera expectativa sobre el rumbo de Celulosa Argentina: ¿inyectará capital para reactivar la producción o la adquirió con la intención de revender activos por separado?
Actualmente, Celulosa Argentina atraviesa un concurso de acreedores, situación que complejizó su continuidad operativa. Sin embargo, desde la compañía aseguraron que la compra marca “el inicio de una nueva etapa de fortalecimiento y proyección”.

Adquisición con impacto en Tapebicuá
La transacción también cambia el escenario en torno a la planta Tapebicuá, ubicada en Gobernador Virasoro, que estaba en la mira del grupo misionero Da Rosa. Con el ingreso de Nofal, esa posibilidad queda en suspenso, aunque no se descarta que el nuevo dueño opte por segmentar la empresa y vender activos en partes.
Compromisos y futuro
El nuevo accionista está obligado a lanzar una Oferta Pública de Adquisición (OPA) por la totalidad de las acciones de la empresa. En su comunicado, la compañía subrayó que el objetivo es impulsar la recuperación, sostener los puestos de trabajo y proyectar el liderazgo de Celulosa en la industria nacional.
Por su parte, Hernán Bagliero, CEO de Celulosa Argentina, afirmó: “Celulosa Argentina es un emblema de la industria nacional. Con visión de futuro y compromiso social, mantendrá su liderazgo y se proyectará hacia el crecimiento”.
Con más de 95 años de historia, la papelera inicia así un nuevo capítulo estratégico para la producción argentina, bajo el mando de un inversor que podría redefinir el futuro de la empresa y de la planta Tapebicuá en Corrientes.
Leé también: Misiones aprobó la ley de chacras multiproductivas y sumó normas culturales y ambientales



//



